Lo que para el marketing era una revolución, para los ingenieros fue simplemente el nombre del hardware sobre el que corrían los primeros prototipos del sistema operativo.
Dice la compañía que la ley viola los derechos de los adolescentes a expresar su opinión política. Hay otros países que consideran aplicar restricciones parecidas
Un dron multirrotor desarrollado en China ha establecido un nuevo récord mundial al volar más de 188 kilómetros durante más de cuatro horas sin aterrizar ni repostar. El Tianmushan-1, propulsado por una pila de combustible de hidrógeno, ha sido certificado por Guinness World Records como el vuelo más largo jamás logrado por un multirrotor
Operation Bluebird va a tomar vuelo
El F-47 no es solo un avión: es una plataforma inteligente con IA táctica, radar extendido, arquitectura modular y costos operativos reducidos, diseñada para enfrentar las flotas avanzadas de Rusia y China.
El lanzamiento de GPT-5.2 apenas semanas después de su versión anterior no es casualidad. OpenAI acelera el paso justo tras la llegada de Gemini 3 y convierte la competencia en una sucesión de movimientos tácticos donde mejorar razonamiento, fiabilidad y precio ya no admite pausas.
Hubo dos violaciones que afectaron a millones de usuarios de AT&T, actuales o anteriores, y revelaron números de seguridad social, mensajes de texto, y más
Durante años fue solo una promesa futurista, pero ahora sus movimientos cuentan otra historia. Un robot humanoide presentado por Tesla está mostrando gestos, precisión y comportamientos que lo acercan cada vez más al mundo humano. Sus últimas demostraciones dejaron claro que algo importante está cambiando en la robótica doméstica.
Es demasiado temprano como para entregar las llaves del reino
WGA y SAG-AFTRA emitieron declaraciones luego de la alianza de Disney con OpenAI
El sistema Iris usa satélites para la comunicación entre los pilotos y los controladores de tráfico aéreo
Los "gooners" pueden festejar.
Cada mensaje que enviamos a un sistema de IA tiene un impacto físico y medible que no solemos considerar. Nuevos datos revelan cuánto recurso se consume por cada interacción y qué desafíos enfrenta la industria para reducir ese gasto. Detrás de cada respuesta existe un costo energético que empieza a preocupar a los expertos.
Los chatbots de IA generan falsos títulos que la gente insiste en que son reales
China acaba de activar una infraestructura que transforma por completo la escala del cómputo moderno. Un sistema distribuido que abarca miles de kilómetros promete impulsar su inteligencia artificial hasta niveles inéditos. Lo que parece un único superordenador es, en realidad, una arquitectura gigantesca diseñada para cambiar el equilibrio tecnológico global.
El 29 de octubre de 2025, un equipo de la compañía Anthropic publicó un estudio que pasó casi desapercibido fuera de los círculos técnicos, pero que abrió una de las discusiones más delicadas de la era digital: ¿qué ocurre dentro de un modelo de lenguaje cuando “explica” sus propios razonamientos? Aunque el trabajo no sugiere que exista conciencia artificial, revela comportamientos inesperados que obligan a replantear qué entendemos por inteligencia y qué podría llegar a surgir en sistemas cada vez más complejos.
Durante meses, la conversación global sobre la inteligencia artificial pareció reducirse a un único factor: los chips avanzados. Estados Unidos controla a NVIDIA y las tecnologías más punteras de semiconductores, lo que hacía pensar que tenía la ventaja estratégica asegurada. Pero una nueva lectura geopolítica está emergiendo, y cada vez más analistas coinciden: el verdadero poder detrás de la IA no son los chips, sino la energía que los alimenta.
La violencia digital avanza silenciosa y se vuelve cada vez más sofisticada, afectando sobre todo a mujeres, niñas y minorías. Desde ataques anónimos hasta la manipulación de identidades, esta nueva forma de abuso transforma la experiencia en internet y exige estrategias claras de protección antes de que sus efectos se vuelvan irreversibles.
Una idea aparece, parpadea y se esfuma. Para ese pequeño drama cotidiano nace un dispositivo que no necesita nube ni recarga, y que se lleva en el dedo como si fuera una extensión invisible de la memoria. Su propuesta es tan simple como inquietante: capturar pensamientos antes de que desaparezcan.
Sale el sol en la nación para los coches pequeños que los estadounidenses nunca quisieron