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Ciencia

¿Tener perros o gatos realmente mejora la salud y alarga la vida? Un estudio con más de 2.300 personas revela un resultado inesperado

Una investigación de la Universidad de Basilea analizó a 2.328 adultos para determinar si convivir con mascotas mejora la salud física y mental. Los resultados cuestionan algunas creencias populares: tener un animal no garantiza menos soledad ni mayor bienestar, y la calidad de la relación podría ser mucho más importante.
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Durante años, tener un perro o un gato se ha relacionado con numerosos beneficios para la salud, desde una reducción del estrés hasta una mayor actividad física e incluso una vida más larga.

Sin embargo, una investigación realizada por científicos de la Universidad de Basilea, en Suiza, acaba de cuestionar parte de estas creencias.

El estudio, publicado el 29 de julio de 2026 en la revista científica PLOS One, analizó información de 2.328 adultos y descubrió que tener una mascota no se relacionaba necesariamente con mejores indicadores de salud o bienestar psicológico.

Los investigadores encontraron que la relación entre humanos y animales es mucho más compleja de lo que se pensaba.

Tener mascotas no garantiza una mejor salud mental

Para realizar el estudio, los científicos analizaron diferentes aspectos de la convivencia con animales, como el apego emocional, el tiempo compartido y la percepción de apoyo afectivo.

También evaluaron la satisfacción con la vida, la soledad, la salud autopercibida y el bienestar psicológico de los participantes. Los resultados fueron sorprendentes: no encontraron diferencias significativas en soledad, satisfacción vital o bienestar psicológico entre quienes tenían mascotas y quienes no.

Tampoco observaron que mantener contacto habitual con animales se asociara automáticamente con una mejor salud.

Estos hallazgos cuestionan la idea de que simplemente adoptar un perro o un gato produzca beneficios universales para todas las personas.

¿Tener perros o gatos realmente mejora la salud y alarga la vida? Un estudio con más de 2.300 personas revela un resultado inesperado
© CDC – Unpslash.

El vínculo emocional con los animales puede ser más importante

Aunque tener una mascota no mostró beneficios generales, los investigadores identificaron diferencias relacionadas con la forma en que las personas interactúan con sus animales.

Quienes compartían más tiempo con ellos tendían a desarrollar vínculos emocionales más fuertes y a percibir mayor apoyo afectivo. Además, las interacciones con perros se asociaron con niveles más elevados de apego y apoyo emocional que las interacciones con otras especies.

Las mujeres también reportaron, en promedio, una mayor conexión emocional con sus mascotas.

Sin embargo, apareció un resultado inesperado: algunas personas que percibían mayor apoyo emocional de sus animales también experimentaban más soledad y menor bienestar psicológico.

Los investigadores plantean que esto podría ocurrir porque quienes atraviesan dificultades emocionales buscan con mayor frecuencia compañía y consuelo en sus mascotas.

¿Las mascotas pueden ayudarnos a vivir más años?

Aunque investigaciones anteriores han encontrado asociaciones entre tener perros y un menor riesgo de mortalidad, el nuevo estudio no permite confirmar ni descartar que las mascotas prolonguen la esperanza de vida.

Esto se debe a que los científicos analizaron datos obtenidos en un momento determinado, sin realizar un seguimiento de los participantes durante años. Por lo tanto, no pudieron establecer relaciones de causa y efecto ni medir directamente cuánto viven las personas con mascotas.

Los autores también reconocen que los resultados, obtenidos exclusivamente en Suiza mediante encuestas, necesitan contrastarse con investigaciones más amplias.

¿Tener perros o gatos realmente mejora la salud y alarga la vida? Un estudio con más de 2.300 personas revela un resultado inesperado
© Helena Lopes – unsplash.

Qué significa realmente este descubrimiento para quienes tienen mascotas

Los resultados no significan que convivir con animales sea perjudicial o que su compañía carezca de beneficios. Más bien, muestran que no todas las personas experimentan los mismos efectos y que factores individuales, emocionales y sociales pueden modificar la relación.

Los científicos consideran necesario investigar no solamente si alguien tiene una mascota, sino cuánto tiempo comparte con ella y qué lugar ocupa el animal en su vida cotidiana.

La conclusión es que tener un perro o un gato no representa una garantía automática de salud o felicidad. La relación que construimos con ellos podría ser mucho más relevante que el simple hecho de compartir un hogar.

 

 

Fuente: Futura Science.

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