Japón registró en 2025 apenas 671.236 nacimientos de ciudadanos japoneses, casi 15.000 menos que el año anterior. Fue el décimo descenso consecutivo y el dato más bajo desde que comenzaron las estadísticas comparables en 1899. La tasa de fertilidad también cayó hasta un mínimo histórico de 1,14 hijos por mujer.
La crisis demográfica preocupa al Gobierno por sus consecuencias sobre el mercado laboral, las pensiones y el crecimiento económico. Sin embargo, también está transformando negocios mucho más cotidianos: cada vez hay menos familias interesadas en comprar cochecitos, portabebés, cunas o pañales infantiles.
Ante esta reducción permanente de clientes potenciales, algunas compañías japonesas están recurriendo a un mercado que continúa moviendo miles de millones: el cuidado de las mascotas.
🔴 Japan's pet care market hits $5.4bn as pet population exceeds children by 2M
Japan's pet care market reached 880 billion yen ($5.4bn) in 2025, up from 689.6 billion yen ($4.2bn) in 2020. Pets in the country now outnumber children under 15 by more than 2 million.
Companies… pic.twitter.com/xtJreAIvkj— NewsTongue (@NewsTongueX) July 13, 2026
De transportar bebés a llevar perros
Uno de los ejemplos más claros es Lucky Industries, una empresa fundada en 1934 que asegura haber fabricado más de 40 millones de portabebés. Después de décadas especializada en productos infantiles, en 2022 lanzó Nu-i, una línea de transportadores diseñados específicamente para perros.
La empresa no tuvo que empezar desde cero. Pudo aplicar su experiencia en ergonomía, tejidos, distribución del peso y seguridad a un producto destinado a propietarios que quieren desplazarse con animales pequeños o mayores.
El cambio refleja una estrategia cada vez más habitual: adaptar productos creados para bebés a mascotas que, dentro de muchos hogares, reciben un cuidado similar al de cualquier otro integrante de la familia.
Los cochecitos para perros, los bolsos de transporte, los sistemas de climatización portátiles y las prendas especiales dejaron de ser accesorios excepcionales. Ahora forman parte de una industria que aprovecha el envejecimiento de los animales, la vida en departamentos pequeños y la creciente humanización de las mascotas.
Unicharm quiere que las mascotas pesen más en sus ventas
Unicharm, uno de los principales fabricantes japoneses de productos absorbentes e higiénicos, lleva décadas vendiendo pañales y artículos para perros y gatos. Su entrada en ese sector no es reciente, pero la empresa quiere aumentar considerablemente su importancia.
Durante el ejercicio fiscal de 2025, la división de cuidado de mascotas generó ventas por unos 156.100 millones de yenes y representó aproximadamente el 17% de los ingresos totales de la compañía. Su objetivo es elevar esa participación hasta el 20% antes de 2030.
La oferta incluye pañales para animales con incontinencia, empapadores, alimentos, productos sanitarios y sistemas para controlar los residuos de los gatos. Muchos responden a una realidad similar a la humana: Japón no solo tiene una población envejecida, sino también millones de mascotas que viven cada vez más años y necesitan cuidados especializados.
Hay más perros y gatos que niños pequeños
Japón tenía en 2025 alrededor de 6,8 millones de perros y 8,8 millones de gatos, según cifras de la Asociación Japonesa de Alimentos para Mascotas. En conjunto, superan ampliamente el número de menores de 15 años que viven en el país.
Eso no significa que la población de mascotas esté creciendo de manera explosiva. El número de perros es inferior al registrado hace una década y la cantidad de gatos se mantiene relativamente estable. Lo que sí aumenta es el dinero destinado a su alimentación, salud, comodidad y entretenimiento.
Japonya’da bebek ürünleri şirketleri, düşen doğum oranı nedeniyle evcil hayvanlara yöneldi. pic.twitter.com/75QCClzN1h
— Tiraj (@tirajnews) July 14, 2026
Los animales son considerados parte de la familia y sus dueños están dispuestos a comprar productos más sofisticados. Esa tendencia se relaciona con el aumento de hogares unipersonales, matrimonios más tardíos y parejas sin hijos que buscan compañía emocional en perros y gatos.
La natalidad está redibujando el consumo
El auge del cuidado animal no compensa las consecuencias económicas de una población que envejece y se reduce. Tampoco significa que una mascota sustituya automáticamente el deseo de tener hijos. Son fenómenos vinculados con transformaciones sociales mucho más amplias.
Para las empresas, sin embargo, la señal es clara. El mercado infantil se hace cada año más pequeño, mientras que los propietarios de mascotas demandan productos más seguros, cómodos y especializados.
Japón no está dejando de fabricar artículos para bebés de un día para otro. Está utilizando décadas de experiencia para seguir vendiendo transportadores, pañales y accesorios a un consumidor diferente. Donde antes había únicamente un bebé, ahora las compañías también ven un perro o un gato dispuesto a ocupar el cochecito.