Foto: Matías S. Zavia (GizmodoES)

El fin de semana pasado, los redactores de Droid Life recibieron un mensaje de un usuario preocupado porque había aparecido un pixel muerto en su flamante Galaxy Note 10. Imagina gastarte más de mil dólares en un móvil el día de su lanzamiento para que una diminuta fracción de la pantalla deje de funcionar...

Afortunadamente, el Galaxy Note 10 estaba en perfectas condiciones. El pixel muerto al que se refer√≠a el usuario era en realidad un sensor de proximidad oculto tras la pantalla. El Note 10 es uno de los tel√©fonos con menos marcos que ha fabricado Samsung, y eso ha obligado a la compa√Ī√≠a a ocultar tras la pantalla algunos de los componentes que sol√≠an estar integrados en el m√≥dulo de la c√°mara frontal, como el sensor de profundidad y el auricular del tel√©fono.

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Foto: Matías S. Zavia (GizmodoES)

El puntito brillante que aparece junto a la cámara frontal cuando haces una llamada es un sensor de proximidad óptico que se encarga de detectar si tu oreja está apoyada en el teléfono (lo que permite apagar la pantalla y deshabilitar el panel táctil mientras estás hablando para evitar toques involuntarios).

Funciona de la siguiente manera: Cuando no est√°s en una llamada, el sensor queda oculto tras los p√≠xeles del panel AMOLED y se vuelve invisible. Pero cuando est√°s en una llamada, los p√≠xeles se apagan y abren un peque√Īo c√≠rculo a la derecha de la c√°mara frontal que empieza a parpadear una y otra vez. Si lo tapas con el dedo, la pantalla se apaga. Si lo vuelves a destapar, se enciende.

No es ninguna novedad: Samsung utilizó la misma tecnología en el Galaxy S10, solo que en aquel teléfono, el sensor se disimulaba sobre las rayitas de cobertura en la barra de notificaciones. En el Note 10, que tiene la cámara centrada, el puntito brillante es más llamativo, pero teniendo en cuenta que solo aparece cuando llamas, lo raro es que alguien se haya dado cuenta de su existencia.

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[Droid Life vía El Output]