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Tres nuevas especies de anguilas eléctricas revelan descargas más potentes que nunca en el Amazonas

Investigadores han identificado en la cuenca del Amazonas y el Orinoco tres especies de anguilas eléctricas capaces de generar descargas récord que superan los 600 voltios, con picos de hasta 860. Estas “baterías vivientes” representan un hallazgo que redefine nuestro conocimiento sobre la biodiversidad y la evolución de la electricidad animal.

Las anguilas eléctricas han fascinado durante siglos por su capacidad única de generar descargas letales. Ahora, un estudio reveló que no existe una sola especie, sino al menos tres, cada una con adaptaciones sorprendentes que les permiten sobrevivir y dominar en entornos hostiles. El descubrimiento, destacado por National Geographic, confirma que la evolución encontró en la electricidad una estrategia imbatible para cazar, defenderse y prosperar en los ecosistemas amazónicos y orinocenses.

Descargas récord en la naturaleza

Clasificadas dentro del género Electrophorus, estas anguilas superan a cualquier otro pez eléctrico conocido. Mientras otras especies apenas alcanzan los 400 voltios, algunas anguilas amazónicas llegan a los 860 voltios, potencia suficiente para aturdir presas grandes e incluso representar un riesgo para los humanos.

Los investigadores han confirmado tres especies principales: Electrophorus electricus, E. varii y E. voltai. Con longitudes de hasta 2,5 metros y 22 kilos de peso, dominan ríos y lagunas del Amazonas y del Orinoco, incluso en regiones poco estudiadas como el Escudo Brasileño.

Adaptaciones para un entorno extremo

El hábitat de estas anguilas se caracteriza por aguas turbias, pobres en oxígeno y de baja visibilidad. Para sobrevivir, desarrollaron la capacidad de respirar aire atmosférico y generar electricidad como recurso vital.

Las descargas cumplen múltiples funciones:

  • Caza: aturden peces y crustáceos en fracciones de segundo.

  • Defensa: disuaden a depredadores en aguas someras, donde son más vulnerables.

  • Comunicación: permiten detectar y relacionarse con otros individuos.

La selección natural favoreció a los ejemplares con chispazos más intensos, asegurando su supervivencia en ambientes donde la visión apenas sirve.

Una batería viviente

El secreto de su poder reside en tres órganos eléctricos —principal, de Hunter y de Sach— que recorren casi todo su cuerpo. Miles de electrocitos, células musculares modificadas, generan pequeñas cargas de 0,15 voltios cada una. Coordinadas, producen descargas acumuladas de cientos de voltios, como una batería biológica de alta precisión.

Electricidad en la evolución animal

Aunque impresionantes, las anguilas no son los únicos peces capaces de generar electricidad. Ciertas rayas producen hasta 200 voltios y algunos siluros superan los 400. Sin embargo, el caso amazónico marca un récord absoluto.

Estudios genómicos indican que la capacidad de generar electricidad ha surgido de manera independiente al menos seis veces en distintos linajes, un claro ejemplo de evolución convergente, donde la naturaleza responde con soluciones similares a desafíos comunes.

Fuente: Infobae.

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