Muy probablemente lo sepas ya: durante las tormentas eléctricas, o poco después, tu asma empeora. Ahora tienes la explicación. Un estudio que se publicó hoy vincula las tormentas eléctricas con el empeoramiento de los ataques de asma.
Los doctores del Centro Médico de la Universidad de Kansas analizaron los datos de las salas de emergencia de los hospitales del área. Encontraron que cuando hay tormentas eléctricas había más consultas por asma que en días de clima calmo. Los hallazgos sugieren que quienes sufren de asma deben tomar precauciones extra si el pronóstico anuncia que habrá tormentas eléctricas.
“Lo que resulta de este estudio es que hay que tomar conciencia”, le dijo a Gizmodo Diala Merceb, residente de medicina interna del KUMC, con autoría principal de este trabajo.
El asma de las tormentas
Ha habido informes de epidemias de “asma de tormentas” ya desde la década de 1980, que parece afectar mayormente a quienes sufren de alergias estacionales o fiebre del heno. Sin embargo, el incidente más dramático ocurrió hace casi una década en Melbourne, Australia. A finales de noviembre de 2016, una tormenta eléctrica pareció causar un brote de ataques de asma que envió a más de 3.000 personas a las salas de emergencia. Casi 500 debieron ser hospitalizados, y al menos 10 personas fallecieron.
Desde entonces, el fenómeno se documentó internacionalmente en numerosos estudios, incluyendo algunos en los EE.UU. Merheb dice que el suyo es el primer estudio que busca este vínculo entre las tormentas eléctricas y el asma en Wichita, Kansas, específicamente. Lo notable es que ya se sabe que en Wichita hay una alta tasa de personas que sufren de alergia estacional al polen, y aparece en primer lugar como “capital de la alergia”, en la Fundación de Asma y Alergia de EE.UU. (AAFA).
En este trabajo se analizaron datos de salas de emergencia de tres hospitales de Wichita, entre enero de 2020 a diciembre de 2024.. Estos datos luego se analizaron en referencia cruzada con los registros meteorológicos del área.
En esos cinco años se documentaron unas 4.500 consultas por asma en las salas de emergencia, y hubo 38 días de tormentas eléctricas en la región, totalizando un 2% de los días del período de estudio. Sin embargo, el 14,1% de las consultas por asma sucedieron en esos días de tormentas eléctricas. En promedio, por día durante tormentas eléctricas hubo casi 18 consultas en las salas de emergencia, comparadas con unas tres consultas al día cuando el clima es tranquilo.
El equipo presentará su estudio esta semana en la reunión anual del Colegio de Alergia, Asma e Inmunología de EE.UU. Su trabajo es preliminar por ahora porque todavía no ha sido revisado por expertos ni publicado. Los autores también señalan que sus resultados solamente muestran una correlación entre las tormentas eléctricas y los ataques de asma.
Al mismo tiempo, estos hallazgos son los más recientes en encontrar esta relación. “No prueba que haya causa y efecto, pero sí sugiere que las condiciones climáticas en una tormenta eléctrica como los cambios del viento o la dispersión del polen podrían tener participación en la causa de estos ataques de asma”, dijo Merhab.
¿Qué significa para el que sufre de asma?
Por lo que han hallado en el estudio, parece prudente que quienes sufren de asma y sus médicos conozcan más sobre los potenciales riesgos.
“Para quien vive con asma, saber que determinadas condiciones del clima pueden aumentar el riesgo, permite ser más proactivos como tener a mano la medicación de control o los inhaladores de rescate. Para los clínicos, refuerza la importancia de conversar sobre los disparadores ambientales con sus pacientes”.
Lo irónico es que las lluvias débiles pueden reducir el riesgo de sufrir alergia estacional porque lavan el polen que está en el ambiente. Pero en el caso del asma por tormentas eléctricas, el caso parece más complejo. Se ha sugerido que los fuertes vientos pueden levantar polen o moho, que queda en el aire, y que la actividad eléctrica o la humedad durante la tormenta pueden romper el polen en fragmentos más pequeños, causando una reacción alérgica más seria al inhalarlos.
“Esperamos que con estos datos se trabaje para despertar conciencia sobre las variables climáticas y ambientales, como los patrones del viento, la humedad, los datos del polen. Se entenderá mejor entonces cuál es la combinación de factores que dan lugar a estos casos más serios”, afirmó Merhab.
Para quienes sufren de asma, si hay pronóstico de tormentas eléctricas, lo mejor será quedarse en casa.