Todo ocurre en apenas unos segundos. Un buzo está filmando a un amigo que se encuentra entre atunes. Sin embargo, en un momento dado, el amigo que está siendo filmado señala al buzo para que se gire a su derecha. El grito bajo el agua estremece: tenía a escasos centímetros al tiburón más grande.

En realidad, también tenía al pez más grande que existe, el tiburón ballena, un animal totalmente inofensivo pese a su tamaño. Y es que este tipo de tiburón no muerde y desgarra a sus presas. De hecho, lo que hacen es absorber un gran volumen de agua llena de plancton.

Los tiburones ballena pueden llegar fácilmente hasta los 12 metros de longitud, e incluso se han reportado casos de hasta 18 metros en una hembra que pesaba 12 toneladas.

Sea como fuere, la reacción del buzo es más que comprensible. Si yo me giro y me encuentro cara a cara con un ejemplar así probablemente me quedaría petrificado. [Digg]