Saltar al contenido
Mundo

Ucrania rompe con el tratado que prohibía minas antipersona: El giro más polémico de la guerra

Ucrania se encamina a abandonar formalmente la Convención de Ottawa, un tratado que prohíbe el uso de minas antipersona. Con el país convertido en el más minado del planeta y en plena ley marcial, Zelenski justifica esta decisión como una respuesta estratégica a las tácticas rusas. El cambio abre un nuevo capítulo en la guerra.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

En un giro que redefine la estrategia defensiva de Ucrania, el presidente Volodímir Zelenski ha firmado un decreto para retirarse de la Convención de Ottawa, el tratado internacional que prohíbe las minas antipersona. En un país devastado por la invasión rusa y enfrentado a decisiones extremas, esta medida marca un antes y un después en el conflicto que ya lleva más de tres años.

Una ruptura que redefine la legalidad en tiempos de guerra

Zelenski rompe con el tratado que prohibía minas antipersona: el giro más polémico de la guerra
© Unsplash – Cole Keister.

La Convención de Ottawa, firmada en 1997 por más de 160 países, impide el uso, fabricación, almacenamiento y transferencia de minas antipersona. Estas armas continúan siendo letales mucho tiempo después del fin de una guerra, afectando sobre todo a civiles. Ucrania, que se había adherido al tratado, se prepara ahora para abandonarlo formalmente.

Zelenski argumentó que su país ya no tiene “alternativas reales” para defenderse, y calificó a las minas como herramientas típicas del ejército ruso. “Rusia nunca ha sido parte de este tratado y utiliza las minas de forma extremadamente cínica”, declaró. Con este paso, Kiev busca alinearse con otros países fronterizos con Rusia, como Polonia o Estonia, que también se han apartado del tratado o han expresado su voluntad de hacerlo.

Aunque la decisión requiere validación parlamentaria, se da por hecha: el partido oficialista Servidor del Pueblo tiene mayoría en la Rada Suprema. Así, Ucrania quedaría fuera de un pacto humanitario clave, aunque sus líderes insisten en que es una necesidad urgente ante el tipo de guerra que enfrentan.

Un país minado, una democracia suspendida

La guerra ha convertido a Ucrania en el territorio más minado del planeta. Se estima que un tercio del país está contaminado y que serán necesarias tres décadas para limpiar todas las zonas peligrosas. La decisión de Kiev se da en el contexto de una democracia congelada: las elecciones se encuentran suspendidas desde el inicio de la invasión en 2022 por la ley marcial, prorrogada ya quince veces.

En paralelo, Ucrania notificó al Consejo de Europa que suspende parcialmente varias garantías del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Bajo el estado de excepción, derechos como la privacidad, la libertad de expresión o la propiedad privada han quedado restringidos en nombre de la defensa nacional.

En este escenario, el abandono de la Convención de Ottawa se enmarca como una jugada simbólica, pero también funcional: permite a Ucrania igualar el tipo de armamento defensivo que ya emplea su enemigo. La guerra, cada vez más larga y compleja, redefine lo que antes parecía innegociable.

Compartir esta historia

Artículos relacionados