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Un agujero negro expulsó materia al 20% de la velocidad de la luz y los científicos descubrieron por qué

Una observación inédita reveló que un agujero negro supermasivo expulsó gas a casi una quinta parte de la velocidad de la luz mediante un mecanismo magnético similar al del Sol. El hallazgo cambia la forma en que entendemos la relación entre estos objetos extremos y sus galaxias.

Durante años, los agujeros negros fueron vistos como devoradores silenciosos de materia. Pero una nueva observación ha obligado a revisar esa imagen. En el núcleo de la galaxia NGC 3783, los astrónomos detectaron una expulsión de gas tan violenta que alcanzó velocidades relativistas. Lo más sorprendente no fue solo la fuerza del fenómeno, sino su origen: un proceso magnético comparable al que produce las eyecciones de masa coronal en el Sol.

Un fenómeno extremo captado en tiempo real

El descubrimiento fue posible gracias a una campaña de observación continua de diez días liderada por la misión espacial XRISM. Durante ese periodo, los investigadores registraron una intensa llamarada de rayos X acompañada por la expulsión de una gran cantidad de gas desde las inmediaciones del agujero negro supermasivo de NGC 3783.

El flujo de materia alcanzó velocidades cercanas al 20 % de la velocidad de la luz, unos 57.000 kilómetros por segundo. Se originó a una distancia de aproximadamente cincuenta veces el tamaño del propio agujero negro, una región donde la gravedad extrema convive con campos magnéticos altamente inestables.

Un agujero negro expulsó materia al 20% de la velocidad de la luz y los científicos descubrieron por qué
© Terranaut – X

Un mecanismo inesperado: reconexión magnética

Hasta ahora, la mayoría de los flujos ultrarrápidos detectados en agujeros negros se atribuían a la presión de radiación generada por el intenso calentamiento del disco de acreción. Sin embargo, los datos de XRISM no encajaban con ese modelo.

El análisis espectral mostró que la expulsión no dependía de un aumento extremo de temperatura. En su lugar, los investigadores identificaron señales claras de reconexión magnética: un proceso en el que las líneas del campo magnético se reorganizan de forma brusca y liberan enormes cantidades de energía.

Este mecanismo es bien conocido en el Sol, donde provoca las eyecciones de masa coronal responsables de tormentas solares. La diferencia, en este caso, fue la escala: el fenómeno observado fue millones de veces más energético.

Flujos ultrarrápidos y cambios abruptos

El equipo identificó un flujo ultrarrápido —conocido como UFO, por sus siglas en inglés— que apareció de forma sincronizada con la caída repentina de la emisión de rayos X y ultravioleta. En menos de doce horas, el sistema pasó de un estado estable a una expulsión violenta de materia.

Las líneas espectrales del hierro altamente ionizado indicaron que el gas expulsado formaba parte de un cúmulo denso, acelerado de manera súbita. Esta evolución rápida descartó otros mecanismos conocidos y reforzó la hipótesis magnética como explicación principal.

Implicaciones para la evolución de las galaxias

Este hallazgo tiene consecuencias profundas. Demuestra que los agujeros negros no solo consumen materia, sino que también pueden expulsarla de forma muy eficiente. Estos flujos pueden alterar el entorno galáctico, expulsar gas del núcleo y regular la formación de nuevas estrellas.

Si procesos similares ocurren con frecuencia, la reconexión magnética podría desempeñar un papel clave en la evolución de las galaxias activas. Lejos de ser simples aspiradoras cósmicas, los agujeros negros se revelan como motores dinámicos capaces de moldear el universo a gran escala.

Fuente: Infobae.

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