La historia de las primeras civilizaciones de América acaba de enriquecerse con un hallazgo extraordinario en Perú. Un equipo de arqueólogos localizó los restos de una mujer que habría pertenecido a la élite de Caral, la cultura madre del continente. Este descubrimiento no solo arroja nueva luz sobre la organización social de esta sociedad milenaria, sino que también destaca el protagonismo que tuvieron las mujeres hace cinco milenios.
Una momia que revela el estatus femenino en Caral

Los restos fueron encontrados en diciembre en la antigua ciudad pesquera de Áspero, un sitio que durante años funcionó como vertedero de basura antes de ser protegido como espacio arqueológico. Según David Palomino, director del equipo de investigadores, la momia corresponde a una mujer de entre 20 y 35 años, de aproximadamente 1,50 metros de estatura.
El cuerpo, notablemente conservado, preserva piel, cabello, uñas y su envoltorio original. Además, la mujer llevaba un tocado en la cabeza, símbolo de alto estatus social, y estaba envuelta en varias capas de tejidos, coronadas por un manto de plumas de guacamayo, una especie típica de la Amazonía.
Junto a ella, los arqueólogos hallaron un ajuar funerario compuesto por pequeños objetos como un pico de tucán, un cuenco de piedra y una cesta de paja, lo que refuerza la idea de su importancia dentro de la jerarquía social de Caral.
Caral: La cultura madre de América

La civilización Caral, desarrollada entre los años 3000 y 1800 a.C., es considerada una de las más antiguas del mundo y la primera gran sociedad organizada de América. Ubicada en el valle de Supe, cerca de la costa peruana, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2009.
La excavación se realizó en la Huaca de los Ídolos, dentro del programa de exploración liderado desde 1996 por la arqueóloga peruana Ruth Shady. Este hallazgo refuerza la hipótesis de que en Caral, las mujeres no solo tuvieron un rol activo, sino que algunas ocuparon posiciones de gran relevancia social y política.
Un descubrimiento que invita a repensar la historia y a reconocer el papel fundamental de las mujeres en las civilizaciones que sentaron las bases del mundo que hoy conocemos.