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Ciencia

Un ingrediente común que podría generar cáncer y seguramente se encuentra en tu cocina

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte sobre un ingrediente que todos tenemos en casa y que, aunque esencial en la cocina, podría ser extremadamente peligroso si se consume en exceso.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado la necesidad de llevar una alimentación balanceada no solo para evitar la malnutrición, sino también como un medio crucial para prevenir enfermedades graves, incluido el cáncer. En este contexto, la OMS ha hecho un llamado urgente a la población para moderar el consumo de un ingrediente que es habitual en nuestras cocinas pero que, consumido en exceso, puede tener graves consecuencias para la salud.

Este ingrediente es uno de los más utilizados a nivel mundial, con múltiples aplicaciones en la cocina. Desde su uso como conservante hasta su capacidad para realzar sabores, este componente es una presencia constante en nuestras comidas. Sin embargo, la OMS advierte que es fundamental limitar la ingesta de sal.

Los peligros ocultos de la sal: lo que hay que saber

El ingrediente en cuestión es la sal, también conocida como cloruro sódico. Este elemento, presente en prácticamente todas las cocinas del mundo, se emplea de forma regular en la preparación de alimentos. Existen diferentes tipos de sal según su origen:

  • Sal marina y de manantial: Se obtiene mediante la evaporación del agua.
  • Sal gema: Proviene de la extracción minera de una roca mineral llamada halita.
  • Sal vegetal: Se obtiene al hervir una planta gramínea y concentrar su contenido salino.
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© Castorly Stock – Gizmodo

La sal refinada o común, compuesta en su mayoría por cloruro sódico (entre 97% y 99%), es la más utilizada. No obstante, debido a su alto grado de refinamiento, carece de impurezas y es pobre en nutrientes esenciales.

El consumo excesivo de sal está directamente relacionado con un aumento en la presión arterial, contribuyendo a aproximadamente el 30% de los casos de hipertensión a nivel global. Además, se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de estómago, el agravamiento del asma, osteoporosis, cálculos renales, insuficiencia renal y obesidad, ya que los alimentos salados suelen aumentar la sed, lo que a menudo se alivia con bebidas azucaradas.

La relación entre la sal y el cáncer: una amenaza silenciosa

En 2018, la OMS publicó la guía técnica SHAKE, destinada a ayudar a los países miembros a desarrollar y monitorear estrategias para reducir el consumo de sal en sus poblaciones. Según María José Safont, vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el consumo excesivo de sal puede tener un efecto doble en las primeras etapas de la gastritis y la atrofia de la mucosa gástrica. Este daño podría facilitar la colonización de bacterias como Helicobacter pylori, lo que aumentaría el riesgo de desarrollar gastritis crónica y, consecuentemente, cáncer gástrico.

Mantener un consumo moderado de sal no solo es un consejo prudente, sino una medida necesaria para preservar la salud a largo plazo. Recuerda que pequeñas acciones en tu dieta diaria pueden tener un gran impacto en tu bienestar general.

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