En una industria donde las decisiones empresariales suelen imponerse sin oposición, el caso de Subnautica 2 ha dado un vuelco que pocos anticipaban. Un tribunal ha ordenado a Krafton reinstalar a Ted Gill como CEO de Unknown Worlds y devolverle el control operativo del esperado lanzamiento en acceso anticipado en Steam.
La decisión no solo cambia el rumbo del proyecto, sino que deja en una posición delicada al editor coreano, cuestionando directamente su gestión interna. Un caso que también ha generado fuerte repercusión en medios como Kotaku.
Un despido declarado ilegal y un control que vuelve a sus creadores
Como resultado, el tribunal ha dejado sin efecto el despido de Ted Gill y ha ordenado su reinstalación inmediata como CEO. Además, la compañía queda expresamente impedida de interferir en su autoridad, incluyendo una decisión clave: el lanzamiento en Early Access de Subnautica 2.
Esto implica que el control creativo y estratégico del juego vuelve, al menos de momento, a manos del equipo original.

El conflicto real: millones de dólares en juego
Detrás del enfrentamiento no solo hay diferencias creativas, sino una cuestión económica enorme.
Cuando Krafton adquirió Unknown Worlds en 2021 por 500 millones de dólares, incluyó un acuerdo adicional: hasta 250 millones más si el estudio alcanzaba ciertos objetivos de ingresos.
Y ahí está la clave.
Según el tribunal, las propias previsiones internas indicaban que un lanzamiento exitoso en acceso anticipado podía activar ese pago multimillonario. En algunos escenarios, el monto superaba los 190 millones de dólares.
Ese posible desembolso habría sido el detonante real del conflicto.
Un plan interno y argumentos que el juez no creyó
Krafton justificó inicialmente los despidos alegando retrasos en el desarrollo. Más tarde, cambió su versión, acusando a los fundadores de trabajar en proyectos paralelos y manejar datos sin autorización.
El tribunal rechazó ambas explicaciones, calificándolas de “pretextuales”.
Según la resolución, la compañía habría desarrollado incluso un plan interno —denominado “Project X”— para apartar a los fundadores y evitar el pago del earnout.
Un futuro incierto para uno de los juegos más esperados
El juego sigue siendo uno de los títulos más esperados dentro de Steam, pero este conflicto podría haber afectado tanto a su desarrollo como a su calendario.
Mientras tanto, la batalla legal no ha terminado. Queda una segunda fase en la que se decidirán posibles compensaciones económicas por los daños derivados del despido.
Mucho más que un conflicto empresarial
El fallo judicial envía un mensaje claro: incluso en un sector dominado por gigantes, los acuerdos contractuales y la autonomía creativa pueden imponerse.
Y en medio de todo, queda una pregunta clave para los jugadores:
¿saldrá beneficiado el juego… o es solo el inicio de un desarrollo aún más turbulento?