En las profundidades del Mediterráneo, cerca de la costa del sureste español, un equipo de expertos ha logrado una hazaña histórica: la recuperación del Mazarrón II, un naufragio fenicio de más de 2.600 años. Este hallazgo, único en su estado de conservación, representa una ventana al pasado marítimo y comercial de una de las civilizaciones más influyentes del mundo antiguo.
La historia del Mazarrón II

Descubierto en 1994 cerca de la Playa de la Isla, en Mazarrón, Murcia, el Mazarrón II es un barco fenicio de ocho metros de longitud. Construido entre el 1500 y el 300 a. C., transportaba lingotes de plomo al momento de su hundimiento. Durante siglos, permaneció oculto bajo una capa de arena, lo que permitió preservar su estructura casi intacta.
Este barco es uno de los pocos naufragios fenicios recuperados con tal nivel de conservación, lo que lo convierte en una pieza invaluable para comprender las técnicas navales, los materiales empleados y las rutas comerciales de la época.
Por qué se rescató el naufragio
En las últimas décadas, diversos factores comenzaron a amenazar la integridad del Mazarrón II. Cambios en las corrientes marinas, la urbanización costera y modificaciones en la línea de playa expusieron el barco, eliminando la capa protectora de arena.
Además, una estructura metálica instalada previamente para protegerlo comenzó a hundirse, poniendo en peligro los restos de madera. Esta situación llevó a los arqueólogos, liderados por Carlos de Juan de la Universidad de Valencia, a iniciar un rescate urgente para evitar su deterioro irreversible.
Un rescate meticuloso

El proceso de extracción requirió más de 560 horas de inmersiones realizadas por un equipo de 14 buzos y arqueólogos. Cada pieza del barco fue cuidadosamente levantada del fondo marino y trasladada al Museo de Arqueología Subacuática de Cartagena.
Este delicado trabajo no solo implicó habilidades técnicas avanzadas, sino también el uso de tecnología especializada para garantizar que las piezas permanecieran intactas durante el transporte.
Conservación: un desafío multidisciplinario
La conservación del Mazarrón II es un proyecto que combina arqueología subacuática y ciencia de materiales. El primer paso será eliminar la sal incrustada en las piezas, un proceso esencial para prevenir la degradación de la madera.
Luego, se aplicarán resinas especiales para reforzar las áreas más frágiles. Finalmente, las piezas se someterán a liofilización, un procedimiento que elimina la humedad restante, estabilizando la madera para su reensamblaje. Este proceso, que podría extenderse por cuatro años, garantizará que el Mazarrón II sea preservado para el estudio y la exhibición.
El legado del Mazarrón II

El Mazarrón II no solo es un testimonio físico de la cultura fenicia, sino también una fuente invaluable de conocimiento sobre las dinámicas comerciales y las interacciones culturales en el Mediterráneo antiguo.
Su recuperación destaca la importancia de proteger el patrimonio subacuático y nos acerca a entender mejor las innovaciones navales y la vida cotidiana de una civilización que conectó diferentes regiones a través del comercio.
Lecciones del Mazarrón I
Este no es el único naufragio fenicio recuperado en Mazarrón. En 1993, se descubrió el Mazarrón I, un barco más pequeño que fue conservado y trasladado al Museo Nacional de Arqueología Subacuática en 2005. La experiencia obtenida con el Mazarrón I sirvió como base para planificar la recuperación del Mazarrón II, mejorando las técnicas y estrategias arqueológicas.
Una ventana al pasado
La recuperación del Mazarrón II es un triunfo de la arqueología y un legado para futuras generaciones. Este proyecto no solo preserva un testimonio único de la navegación fenicia, sino que también refuerza la importancia de proteger nuestro patrimonio cultural.
A medida que avanza su conservación, el Mazarrón II se convertirá en un símbolo de la rica historia marítima del Mediterráneo, invitándonos a explorar los lazos que unieron a las civilizaciones antiguas y moldearon nuestro mundo actual.
[Fuente: Infobae]