En 2017, Abdul Aziz Khan tenía solo 11 años cuando desapareció sin dejar rastro. La última vez que su familia paterna lo vio fue en medio de una disputa legal por su custodia. Su madre, Rabia Khalid, decidió llevárselo y desaparecer sin dar explicaciones. Desde entonces, su padre inició una búsqueda incansable que duró siete largos años.
El caso no avanzaba hasta que la serie documental de Netflix Misterios sin resolver decidió incluirlo en un episodio titulado Secuestrados por los padres. La difusión masiva del caso y la colaboración del público fueron clave para resolverlo.
Un caso de secuestro parental que se mantuvo en la sombra
Abdul Aziz Khan creció en Nueva Orleans con sus padres, quienes parecían tener una vida estable. Su padre, médico en ascenso, y su madre, epidemióloga, iniciaron su vida juntos en 2010. Sin embargo, con el paso de los años, la relación se deterioró y la pareja se separó en 2014.
Al principio, compartieron la custodia de su hijo sin mayores conflictos. Sin embargo, cuando Rabia decidió mudarse a Atlanta para estar cerca de su familia, todo cambió. El padre de Abdul aceptó la decisión creyendo que sería algo temporal, pero pronto se dio cuenta de que no volvería a ver a su hijo. En 2017, Rabia y su nueva pareja tomaron la decisión de desaparecer con el niño, dejando a su padre sin respuestas y a la Policía sin pistas claras sobre su paradero.
Desde entonces, la familia paterna y amigos del padre se volcaron en la búsqueda. Denuncias, investigaciones y rastreos no dieron resultados concretos. Parecía un caso perdido hasta que se emitió el episodio en Misterios sin resolver.
La serie de Netflix que lo cambió todo
El caso de Abdul Aziz Khan apareció en el programa de Netflix y también fue difundido en el canal de YouTube del National Center for Missing & Exploited Children (NCMEC). La exposición mediática permitió que la historia llegara a más personas, lo que resultó en una pista clave: alguien reconoció el vehículo en el que se transportaban Rabia Khalid y su pareja, a más de 1.500 millas de distancia, en Colorado.

La Policía recibió un aviso sobre un allanamiento en la zona, pero al examinar más a fondo la situación, los agentes notaron detalles que coincidían con el caso de Abdul. Gracias a su atención y persistencia, lograron identificar al menor y confirmar su identidad.
En su cuenta oficial de X (antes Twitter), la Policía informó sobre el hallazgo: «Nuestros agentes respondieron a lo que parecía una llamada rutinaria, pero su dedicación y atención a los detalles les permitió descubrir la verdad».
El reencuentro con su familia y el futuro del caso
Tras ser encontrado, Abdul Aziz Khan fue puesto bajo protección mientras se resolvía su situación legal y emocional. Su madre y padrastro fueron arrestados y enfrentan cargos por secuestro. Se les impuso una fianza superior a un millón de dólares mientras se espera la decisión de un juez sobre su futuro judicial.
Pocas horas después de la noticia, la familia del adolescente emitió un comunicado a través del NCMEC:
«Estamos abrumados de alegría porque finalmente encontraron a Aziz. Queremos agradecer a todos por su apoyo durante estos siete años y pedimos privacidad para sanar juntos».
El caso de Abdul Aziz Khan demuestra el impacto que pueden tener los medios de comunicación y la colaboración del público en la resolución de desapariciones. Lo que parecía un caso sin solución encontró un desenlace inesperado gracias a la viralización de su historia.
[Fuente: La Nación]