Una de las ideas m├ís extendidas en torno al hundimiento del Titanic es que el barco "tuvo muy mala suerte" al echarse al mar en 1912. La raz├│n es que ese a├▒o la presencia de icebergs en el Atl├íntico Norte era inusitadamente alta. Un nuevo estudio publicado por investigadores brit├ínicos de la Universidad de Sheffield pone en duda esa teor├şa.

La conveniente teor├şa de la mala suerte, comenz├│ a circular de boca de los mismos oficiales que investigaban la tragedia en la ├ępoca, que aseguraron al New York Times que la presencia de Icebergs ese a├▒o hab├şa sido extremadamente alta debido a un invierno con temperaturas m├ís elevadas. Estudios posteriores incluso plantearon la hip├│tesis de que la luna estuvo muy pr├│xima a la Tierra aquel a├▒o, lo que provoc├│ unas pleamares m├ís intensas de lo normal que arrancaron m├ís hielo de Groenlandia.

El nuevo estudio de Sheffield cuestiona esas hip├│tesis. Grant Bigg y David Wilton han estudiado los datos mar├ştimos y de las guardias costeras relativos a icebergs desde 1900 hasta hoy. El objetivo era determinar la cantidad de icebergs que sobrepasan el paralelo 48 Norte. Esa l├şnea imaginaria es un buen indicativo de qu├ę nivel de amenaza ofrecen los icebergs cada a├▒o. De hecho, El Reino unido est├í por encima de esta marca, y parte de la ruta del Titanic ten├şa que surcar esas latitudes. A la postre, el encuentro que lo ech├│ a pique sucedi├│ a 41 grados de latitud norte (41┬░43ÔÇ▓55ÔÇ│N 49┬░56ÔÇ▓45ÔÇ│O para ser exactos).

Ubicaci├│n del Paralelo 48 [Wikipedia y Google Maps]

Seg├║n los investigadores, 1912 fue un a├▒o con muchos icebergs, pero est├í muy lejos de ser tan extraordinario como apuntaban los investigadores. 1909, por ejemplo, registr├│ m├ís icebergs, y la d├ęcada entre 1991 y 2000 fue la que m├ís masas de hielo flotantes ha conocido en la historia. Los a├▒os anteriores y posteriores a 1912 tambi├ęn estuvieron llenos de icebergs que navegaban por latitudes muy poco septentrionales. En el caso del Titanic, la imprudencia y el exceso de confianza probablemente fueron mayores que la mala suerte. [Universidad de Sheffield v├şa BBC]