El domingo, la Agencia Medioambiental de Noruega mostraba las impactantes im√°genes de una extensi√≥n de tundra cubierta de cad√°veres de reno. 323 renos sucumbieron al mismo tiempo debido a un incidente completamente fortuito: un rayo. El fen√≥meno ha matado a nada menos que 323 animales, de los que 70 eran cr√≠as, pero ¬Ņc√≥mo es posible?

Los seres humanos no son ni mucho menos las √ļnicas v√≠ctimas de los rayos. A menudo, la muerte desde un cielo de tormenta les llega tambi√©n a otros animales. Este mismo a√Īo encontraron la muerte 21 vacas cuando un rayo cay√≥ sobre el contenedor de metal en el que estaban comiendo. Lo raro de este incidente es que hayan muerto tantos animales a cielo abierto.

Los t√©cnicos de la Agencia Medioambiental de Noruega a√ļn est√°n investigando lo ocurrido y no tienen una respuesta definitiva, pero analizando incidentes anteriores, la hip√≥tesis m√°s probable es que el rayo se haya diseminado por una gran superficie de suelo empapada con el permafrost (el hielo del terreno que se ha ido fundiendo en verano y que empapa la capa superficial del suelo).

Confirmar que se ha tratado de un rayo es sencillo. Las descargas atmosféricas de este tipo suelen dejar figuras de Lichtenberg en el suelo. Se trata de un patrón fractal de quemaduras que suele ocurrir cuando una corriente eléctrica muy potente atraviesa un material aislante.

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Ejemplo de figura de Lichtenberg en un bloque de acrílico. Foto: Wikimedia Commons

Los renos y otros grandes cuadr√ļpedos tienen, adem√°s, una desventaja frente a los rayos. Sus patas delanteras y traseras est√°n a tanta distancia que la diferencia de potencial de la descarga es mayor. La electricidad del rayo se disemin√≥ en una gran √°rea y pas√≥ entre las patas de los animales, par√°ndoles el coraz√≥n al instante. La electricidad no es buen compa√Īera de los pies (o las pezu√Īas) mojados. [Agencia Medioambiental de Noruega v√≠a Motherboard]


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