La Comisión Europea acaba de determinar que un observatorio de rayos gamma ya planeado será un Consorcio de Infraestructura para la Investigación Europea (ERIC), que acelerará la construcción del telescopio y construirá un marco para la distribución de sus datos.
Es decir que pronto habrá un observatorio que romperá récords en el estudio de fuentes de rayos gamma, algunos de los objetos más misteriosos y llenos de energía en el universo. El nombre del observatorio es Matriz del Observatorio del Telescopio Cherenkov (CTAO), y será “el observatorio más potente sobre la Tierra para la astronomía de rayos gamma de muy alta energía”, según el Observatorio del Sur de Europa.
El 13 de febrero el Consejo ERIC le dio luz verde a Japón para que sea socio estratégico, y reconoció a EE.UU., Brasil y Australia como miembros adjuntos, con lo que se preparó el camino para que el telescopio se haga realidad.
Los rayos gamma son las ondas de mayor energía en el espectro electromagnético. Los producen algunos de los objetos con mayor energía en el universo, que incluyen a los agujeros negros, las estrellas de neutrones y las supernovas, pero también las tormentas eléctricas de la Tierra.
“En la última década se ha descubierto que estos rayos gamma de alta energía están presentes en muchos tipos de fenómenos astronómicos de alta energía aunque no sabemos gran cosa sobre sus orígenes”, dijo Dave Kieda, astrónomo de la Universidad de Utah y vocero del CTAO para EE.UU. en un comunicado de la universidad.
Astrofísica de alta energía
En octubre de 2022 se detectó el estallido de rayos gamma más brillante de todos los tiempos. El suceso, que ocurre 1 vez cada 10.000 años, demostró lo extremo de los rayos gamma en nuestro universo e hizo surgir más preguntas acerca de los objetos que liberan rayos gamma hacia el cosmos.
El CTAO consistirá de dos arreglos de telescopios, uno de ellos ubicado en la isla de La Palma, España y el otro, en el Observatorio Paranal del ESO. Pero los funcionarios del ESO expresan preocupación por los cielos prístinos de Paranal – se cuentan entre los cielos más claros de la Tierra – que corren peligro debido a un proyecto industrial propuesto en las cercanías, que reduciría el entorno especialmente oscuro que permite que el observatorio llegue a lo profundo del espacio.
La atmósfera de la Tierra impide que los rayos gamma lleguen a la superficie del planeta, pero los rayos que interactúan con la atmósfera producen partículas de alta energía. “Estas partículas viajan por el aire más rápido que la luz, y como resultado emiten un estallido de extraña radiación azul, similar al que producen los aviones supersónicos”, indica un comunicado del ESO. “Los espejos y cámaras de alta velocidad del CTAO captarán esos breves estallidos, señalando de dónde provienen, y eso permitirá rastrear cada rayo gamma hacia su fuente cósmica, con lo cual los astrónomos buscarán responder algunos de los más grandes misterios de la astrofísica”.
El CTAO incluirá a 64 telescopios del mundo: 13 en el hemisferio norte y 51, en el hemisferio sur. Los datos del observatorio serán de libre acceso, lo mismo que su software de análisis, lo que ayudará a que la comunidad astronómica estudie las observaciones de los telescopios para nuevos descubrimientos sobre el cosmos.
Se espera que los primeros telescopios del CTAO lleguen a comienzos de 2026, así que este año no habrá observaciones de rayos gamma. Pero todo está preparado para la construcción del observatorio que podría abrir nuevas puertas en la astrofísica de alta energía.