Live Eye Surveillance es una empresa que proporciona sistemas de seguridad a tiendas de alimentación como 7-Eleven. ¿La diferencia con otras? Emplea “supervisores remotos”, personas sentadas a kilómetros de distancia detrás de las cámaras monitoreando toda la actividad capturada por las herramientas.
Dicho de otra forma, por 399 dólares al mes (según Motherboard), la compañía hace uso de un sistema de cámaras de vigilancia que monitorea constantemente las tiendas y permite que un operador humano a distancia intervenga cada vez que ve algo que considera sospechoso. Según un anuncio en el sitio web de la empresa:
Los monitores actúan como un supervisor virtual de los sitios, en términos de garantizar la seguridad de los empleados ubicados en el extranjero y solicitarles que completen las tareas asignadas.
Una distopía, aunque parece que Live Eye no es la única empresa que se ha beneficiado de la creciente adopción de herramientas de vigilancia en el lugar de trabajo durante la pandemia, una situación que los expertos en derechos humanos dicen que las corporaciones han aprovechado para introducir una amplia gama de herramientas de espionaje en nombre de la seguridad.
El objetivo es básicamente supervisar a los empleados y vigilar su desempeño, aunque como vemos en el siguiente vídeo, el sistema resultó ser útil evitando el robo en una de las tiendas:
Como vemos, dos hombres entraron a un 7-Eleven con un rifle, la cámara de vigilancia anunció por los altavoces de la tienda: “Esto es seguridad Live Eye. Esto es para informarles que están bajo vigilancia por circuito cerrado de televisión y hemos llamado al 911”.
Es posible que los ladrones pensaran que era una función impulsada por una IA capaz de predecir el comportamiento de los visitantes, pero no, eran personas a miles de kilómetros (exactamente en India).
Una encuesta realizada por Gartner en 2018 encontró que el 22% de las organizaciones en todo el mundo rastreaban los datos de movimiento de los empleados, mientras que el 17% estaba interesado en los datos de uso de computadoras en el trabajo. De hecho, según un reportaje de CNBC, empresas como Amazon y Walmart han patentado insignias o brazaletes que les permitieron rastrear los movimientos de los empleados y escuchar sus conversaciones con pares y clientes para rastrear métricas de desempeño.
Las empresas se escudan diciendo que el objetivo es utilizar estas herramientas para aumentar la productividad, pero existe claramente una grave pérdida de privacidad para los empleados. [Motherboard, CNBC]