Un hallazgo que rompe récords
Un equipo de investigadores de la NASA y la Universidad de Maryland ha detectado un sistema estelar que se desplaza a una velocidad que supera los 1,9 millones de kilómetros por hora dentro de la Vía Láctea. Si los cálculos son correctos, esta estrella y su posible exoplaneta se convertirían en el sistema planetario más rápido jamás observado.
Este hallazgo no es reciente. Los datos originales se registraron en 2011, cuando los astrónomos notaron un evento de microlente gravitacional. Este fenómeno, descrito por Albert Einstein en su teoría de la relatividad general, ocurre cuando un objeto masivo deforma la luz de otro más distante, permitiendo detectar cuerpos invisibles por métodos convencionales.
La estrella de hipervelocidad y su planeta
El análisis de los datos indicó la presencia de dos objetos cósmicos, con una relación de masas de aproximadamente 1 a 2300. Esto llevó a los científicos a concluir que el cuerpo más grande es una estrella de baja masa, con solo una quinta parte de la masa del Sol, y que el más pequeño podría ser un superneptuno, un planeta con una masa 30 veces mayor que la de la Tierra.

El sistema se encuentra a 24.000 años luz de la Tierra, en la región interior de la galaxia, y viaja a una velocidad doble a la del Sol dentro de la Vía Láctea. Sin embargo, los astrónomos advierten que si su velocidad real supera los 2,1 millones de kilómetros por hora, podría escapar de la galaxia y convertirse en un viajero intergaláctico.
Un exoplaneta en condiciones extremas
Si se confirma la existencia del superneptuno, sería el primer exoplaneta detectado orbitando una estrella de hipervelocidad. Según el investigador Sean Terry, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, este planeta orbitaría a una distancia similar a la que hay entre Venus y la Tierra en nuestro Sistema Solar.
El descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre cómo se formó este sistema y qué procesos pudieron impulsarlo a tal velocidad. Una de las hipótesis es que haya sido expulsado por la interacción con un agujero negro o una colisión estelar. Esto genera incertidumbre sobre la estabilidad de su órbita y su capacidad para haber sobrevivido a eventos tan violentos.
¿Un planeta con una luna o algo más?
A pesar de la emoción que ha generado este hallazgo, los científicos admiten que aún quedan dudas por resolver. Una de ellas es si la estrella detectada en el estudio reciente es la misma que generó la señal en 2011. Para confirmarlo, será necesario seguir observando su trayectoria en los próximos años.
Otra posibilidad es que el evento de microlente haya sido causado no por una estrella y un planeta, sino por un planeta errante con una exoluna. En este escenario, el objeto principal sería cuatro veces más masivo que Júpiter, acompañado de una luna gigante.
«Si en futuras observaciones la estrella no se mueve como esperamos, significaría que el modelo de planeta rebelde y exoluna es el correcto», explicó Aparna Bhattacharya, coautora del estudio.
¿Cómo confirmarlo?
La detección de exoplanetas mediante microlentes gravitacionales es un método poderoso, pero tiene una gran limitación: cada evento es único e irrepetible. A diferencia de otras técnicas, como el tránsito planetario, en las que se pueden observar varias veces los mismos sistemas, aquí la única opción es esperar a que la estrella vuelva a moverse y comparar su posición con los cálculos teóricos.

Para ello, los astrónomos esperan usar el telescopio espacial Nancy Grace Roman, que analizará el bulbo galáctico con una resolución sin precedentes. «Este telescopio nos permitirá descubrir qué tan comunes son los planetas en sistemas de hipervelocidad, y podría ayudarnos a entender cómo estos cuerpos adquieren tal aceleración», indicó Terry.
Un misterio que sigue abierto
Por ahora, la verdadera naturaleza de este sistema sigue siendo incierta. Con telescopios terrestres y espaciales, los astrónomos seguirán monitoreando esta estrella en los próximos años en busca de respuestas.
Si se confirma que se trata de una estrella de hipervelocidad con un planeta en órbita, cambiaría la forma en que entendemos la evolución de los sistemas planetarios en condiciones extremas. Pero si la teoría del planeta errante con exoluna resulta ser cierta, también sería un descubrimiento sin precedentes.
Mientras tanto, este misterioso viajero estelar sigue recorriendo la galaxia a una velocidad nunca antes vista.
[Fuente: Infobae]