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Una ley histórica de la UE busca salvar humedales y frenar la crisis climática

Una nueva ley europea busca restaurar los humedales y páramos perdidos para 2050. Estos ecosistemas, a menudo olvidados, almacenan más carbono que todos los bosques juntos y son clave para frenar el calentamiento global
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Durante siglos, la agricultura europea drenó pantanos y páramos para ganar terreno cultivable. Esa práctica transformó la geografía del continente, pero también liberó millones de toneladas de carbono que estaban almacenadas en los suelos húmedos. Ahora, la Unión Europea pretende revertir este daño con una legislación pionera: la Ley de Renaturalización, que fija un calendario estricto para recuperar parte de estos ecosistemas de aquí a 2050.

Una ley para devolver la vida a los humedales

El objetivo es ambicioso: antes de que acabe esta década, un 30% de los páramos drenados deberá estar en proceso de restauración, con al menos una cuarta parte rehumedecida. Para 2050, la mitad de los humedales dañados deberán estar de nuevo “sanos”, un tercio gracias a la reintroducción del agua.

La clave está en entender que los páramos son auténticos sumideros de carbono. Aunque solo ocupan un 3% de la superficie terrestre del planeta, retienen el doble de carbono que todos los bosques del mundo juntos. Cuando se drenan, se transforman en potentes emisores de CO2, alimentando el calentamiento global.

Dinamarca como laboratorio climático

Al norte de Copenhague se está llevando a cabo un proyecto emblemático: Søborg Sø, una superficie de 600 hectáreas que durante más de 200 años permaneció drenada. Hoy, el Estado danés trabaja para devolverle el agua. Morton Elling, de la Agencia Danesa de la Naturaleza, explica que el plan reducirá en 8.000 toneladas anuales las emisiones de CO2. Para ello, están rellenando zanjas de drenaje y permitiendo que se formen estanques que ya empiezan a atraer aves y anfibios.

El desafío no es solo técnico, sino también social. Convencer a 63 propietarios de tierras no fue tarea fácil. “Tiene que ser voluntario, porque si se les obliga, muchos agricultores dirán que no”, reconoce Sally Schlichting, criadora de caballos que aceptó vender parte de sus terrenos.

La ley europea prevé compensaciones económicas y alternativas de tierras, pero subraya que los objetivos son obligatorios: los Estados deben aplicarlos antes de 2032 y presentar planes de restauración como máximo en 2027.

Los “superhéroes” de la naturaleza

En la Agencia Europea de Medio Ambiente, con sede en Copenhague, la especialista Yurena Lorenzo recuerda que Europa ha perdido el 80% de sus humedales en el último milenio y que la mitad de los páramos que quedan están dañados. El drenaje convierte a Europa en el segundo emisor mundial de gases de efecto invernadero procedentes de estas zonas, solo por detrás de Indonesia.

“Si retiramos el agua, liberamos carbono acumulado durante milenios”, advierte. Por eso, defiende que devolver el agua a los humedales es una de las estrategias más eficaces contra el cambio climático. Además, su valor ecológico es incalculable: albergan el 40% de la biodiversidad vegetal y animal del planeta.

Lorenzo lo resume de forma clara: “En mi opinión, los páramos y humedales son los superhéroes de la naturaleza”.

Un calendario vinculante para salvar ecosistemas

La gran novedad de la Ley de Restauración de la UE es que no se trata de recomendaciones, sino de objetivos jurídicamente vinculantes, con plazos y porcentajes que los países deben cumplir. Nunca antes Europa había aprobado una norma tan ambiciosa en materia de biodiversidad.

El reto será coordinar a agricultores, autoridades y científicos para lograr que estos ecosistemas vuelvan a ser lo que un día fueron: reservas de agua, refugios de vida salvaje y auténticos guardianes del carbono. Si los Estados cumplen, los humedales europeos podrían convertirse en una de las piezas clave de la lucha global contra el cambio climático.

[Fuente: EuroNews]

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