No hay droga sin efectos colaterales. Pero un estudio que se dio a conocer hoy debería llevar tranquilidad a quien sienta preocupación por las consecuencias a largo plazo del metilfenidato, ingrediente activo en drogas como la Ritalina, utilizadas para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
En el Reino Unido unos científicos estudiaron los resultados de salud mental de personas diagnosticadas en TDAH en Finlandia. A pesar de que los que tienen TDAH sí tienen mayor probabilidad de tener desórdenes psicóticos más adelante en la vida si se los compara con quienes no tienen TDAH, no hallaron evidencia de que el metilfenidato en sí mismo aumenta ese riesgo. Advierten que hay que seguir investigando otras drogas para tratamiento del TDAH, pero los hallazgos de esta investigación parecen descartar el temor común a la Ritalina, que hace tanto tiempo preocupaba a muchos, según afirman los investigadores.
“Esto lleva tranquilidad a los médicos, pacientes y familias en el momento de decidir si se seguirá o no un tratamiento con estimulantes”, le dijo a Gizmodo Ian Kelleher, profesor de psiquiatría infantil y adolescente de la Universidad de Edimburgo.
Un riesgo incierto
Varios estudios han mostrado que un porcentaje menor, aunque notable, de niños con diagnóstico de TDAH tendrán desórdenes psicóticos como la esquizofrenia en su vida adulta. También se sabe que abusar de los estimulantes puede causar problemas similares. Dado que los estimulantes constituyen un tratamiento común para el TDAH, ha habido preocupación porque el uso terapéutico de estas drogas en dosis menores fuera el que aumenta el riesgo que se observa en estos niños.
No sería ético llevar a cabo los ensayos controlados randomizados que investigaran con claridad si el vínculo es auténtico, según Kelleher (entre otras cosas, porque habría que darles a algunos niños un placebo que no tiene efecto alguno durante un largo período de tiempo). Con todo, hay perspectivas que pueden ayudar a responder a esta pregunta, sin llegar a ser experimentos.
En este reciente estudio los investigadores siguieron el estado de salud a largo plazo de unas 700.000 personas nacidas en Finlandia, que incluían a casi 4.000 niños y adolescentes con diagnóstico de TDAH. Como las prácticas de prescripción para el TDAH varían entre los diferentes distritos hospitalarios, los investigadores podían comparar la tasa de desórdenes psicóticos entre quienes recibieron metilfenidato para su TDAH y quienes no lo recibieron.
“Podemos aprovechar esa variación para crear lo que en esencia es un experimento natural, y entender si los estimulantes causan o no psicosis”, dijo Kelleher, que además es profesor adjunto de la Facultad de Medicina del University College Dublin.
En general, alrededor del 6% de las personas con TDAH incluidas en el estudio fueron diagnosticadas con desorden psicótico cuando tenían 30 años o antes. Es una tasa más elevada de lo habitual. Pero el uso a largo plazo del metilfenidato no tenía relación con el riesgo aumentado. Lo interesante fue que los investigadores incluso hallaron cierta evidencia de que el metilfenidato puede reducir levemente el riesgo de tener psicosis más adelante en la vida, aunque la reducción de riesgo solo se observó en chicos que empezaron a tomar la droga antes de cumplir 13 años.
En animales, algunos estudios han sugerido que la exposición temprana al metilfenidato podría causar cambios perdurables en la forma en que se desarrolla el sistema de la dopamina en el cerebro, que podría contribuir a “normalizar” aspectos de desórdenes que podrían elevar el riesgo de psicosis. Al mismo tiempo, Kelleher señala que este efecto protector era pequeño y podría tratarse de un hallazgo casual.
“Nuestro hallazgo principal es robusto y tranquilizador: no había riesgo aumentado de psicosis en niños y adolescentes tratados con metilfenidato”, añadió.
Los resultados del trabajo se publicaron el miércoles en JAMA Psychiatry.
Hay que investigar en otras áreas
El metilfenidato es el tratamiento estimulante que más se prescribe para el TDAH, pero no es el único. Por lo tanto, estos resultados no pueden descartar que el riesgo de psicosis aumente a causa de otras drogas para el TDAH como las anfetaminas o Adderall.
Tampoco se sabe si hay riesgos diferentes en personas que empiezan a tomar estimulantes para su TDAH siendo ya adultos, y es una pregunta relevante ya que en los últimos años ha aumentado la cantidad de nuevos casos en adultos, tanto en EE.UU. como en otros países.
Elleher y su equipo planean investigar esas dos cuestiones en futuros estudios del mismo tipo.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.