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Una nueva expedición antártica parte en busca del Endurance, el mítico barco hundido de Shackleton

Los restos del Endurance yacen bajo el mar de Weddel desde hace más de 100 años

Este fin de semana partió desde Sudáfrica una expedición en dirección a la Antártida con un ambicioso objetivo: dar con con el famoso barco perdido del explorador británico Ernest Shackleton, una tarea en la que muchos otros fracasaron antes.

El buque sudafricano de investigación polar Agulhas II zarpó este sábado de Ciudad del Cabo con la intención de dejar su nombre grabado en los anales de la arqueología marina. A bordo del navío van 65 miembros de la expedición Endurance22, junto con un par de submarinos robóticos, perforadoras de hielo, un helicóptero y otra serie de equipamiento con el que esperan encontrar el Endurance. El Agulhas II se dirigirá al lugar exacto del mar de Weddell al que la goleta de Shackleton llegó en 1915 y desde donde sus 28 tripulantes comenzaron su épico viaje de supervivencia.

“Recabando nuevos e importantes datos submarinos, la expedición espera comprender mejor el Endurance, el hielo marino del mar de Weddell y utilizar ese conocimiento para ayudar a la protección de los restos del naufragio”, explicaba el equipo de Endurance22 en su web.

De hecho, además de encontrar de una vez por todas uno de los objetivos más codiciados de la arqueología marina, el descubrimiento de Endurance podría arrojar nuevos datos tanto del barco como de la Expedición Transantártica Imperial que zarpó hacia la Antártida a finales de 1914. Se han realizado varios intentos para dar con este escurridizo barco —el más reciente en 2019— pero ninguno ha tenido éxito en la empresa.

Image: Royal Grographic Society (Fair Use)
Image: Royal Grographic Society (Fair Use)

Uno de los objetivos principales de la Expedición Endurance era cruzar por primera vez la Antártida a pie, caminando desde el Mar de Weddell hasta el Polo Sur y luego hasta el otro lado del Mar de Ross. Sin embargo, la expedición nunca llegó tan lejos, ya que el Endurance quedó irremediablemente atrapado en una densa banquisa (una capa de hielo flotante) a principios de 1915. La tripulación de 28 personas se vio obligada a abandonar el barco y establecer un rudimentario campamento sobre el hielo. El barco finalmente se hundió y cayó al fondo del mar el 21 de noviembre de 1915. La tripulación deambuló por el hielo hasta abril de 1916 y se dirigió a la isla Elefante. Utilizando un bote salvavidas, un pequeño grupo encabezado por Shackelton se aventuró a las islas Georgias del Sur en busca de ayuda, lo que acabó permitiendo el rescate de toda la tripulación en septiembre de 1916.

En aquel fatídico día en que se hundió el Endurance, el capitán del barco, Frank Worsley, usó un sextante para apuntar las coordenadas del lugar exacto del hundimiento: 68°39’30.0″ Sur y 52°26’30.0″ Oeste. El equipo Endurance22 se dirigirá a estas coordenadas y explorará el lecho marino en una zona de 8×15 km, un lugar donde el agua tiene aproximadamente unos 3,5 km de profundidad.

El geógrafo John Shears liderará una expedición compuesta por arqueólogos marinos, ingenieros, técnicos y científicos expertos en hielo marino. El equipo pasará 35 días buscando el Endurance gracias a un par de vehículos submarinos Saab Sabertooth. Estos vehículos son capaces de recorrer 160 km lejos del barco de investigación, recopilando datos, fotos y vídeos del entorno. Si el hielo marino resulta ser demasiado peligroso para el barco, los Sabertoths aún podrían inspeccionar los restos del naufragio (en caso de que lo encuentren) aunque el Agulhas II no pueda llegar hasta el lugar exacto. El helicóptero lo utilizarán para dejar a un equipo de tripulantes en un lugar concreto, desde donde perforarán hasta el océano y desplegarán los submarinos.

“El Sabertooth está equipado con un sonar de barrido de largo alcance lateral que le proporcionará imágenes del lecho marino de la parte superior [de la superficie], ya sea del barco o de las tiendas del campamento sobre el hielo”, dijo a la BBC Nico Vincent, responsable de la expedición submarina. “Si aparece un objetivo en uno de los lados del vehículo, podemos, con solo presionar un botón, detener el submarino y volar un dron hacia el lugar para verificarlo”.

Nadie sabe cómo estará actualmente el Endurance. Es posible que partes de la nave aún estén intactas, o también podría estar todo completamente destrozado. Sea como fuere, será se trataría de un descubrimiento histórico. El navío contenía algunos elementos curiosos, como una bicicleta o frascos llenos de muestras y rocas extraídas de los estómagos de los pingüinos, como señala la BBC.

Es importante destacar que no se recuperarán los restos del Endurance. Dado que el barco tiene una importancia histórica, el Endurance está protegido por el Tratado Antártico internacional. En su lugar, el equipo lo que hará será crear una serie de imágenes 3D detalladas del naufragio.

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