Saltar al contenido
Tecnología

Una playa sin mar en Madrid: así será la gigantesca piscina de olas junto al Metropolitano

Gemswell Surf Madrid se construye junto al estadio Metropolitano y promete más de 20 tipos de olas en una laguna de 23.000 metros cuadrados. El proyecto, parcialmente financiado con fondos europeos, ha desatado críticas ecologistas por su consumo de agua y por el conflicto urbanístico que rodea a la Ciudad del Deporte.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Madrid está a cientos de kilómetros del mar, pero quiere convertirse en uno de los grandes destinos europeos para practicar surf. Junto al estadio Metropolitano se construye Gemswell Surf Madrid, un enorme complejo cuya pieza principal será una laguna artificial de 23.000 metros cuadrados, presentada por sus promotores como la mayor de Europa.

La instalación utilizará tecnología de la empresa vasca Wavegarden para producir más de 20 tipos diferentes de olas y está prevista para abrir en 2027. El problema es que semejante piscina también necesita enormes cantidades de agua: aproximadamente 30.000 metros cúbicos para su llenado, un dato que ha situado al proyecto en el centro de una creciente polémica ambiental.

Una piscina de 23.000 metros cuadrados en plena Madrid

Gemswell forma parte de la futura Ciudad del Deporte del Atlético de Madrid, un gran desarrollo alrededor del Metropolitano que combina instalaciones deportivas, restauración, comercios y espacios destinados a eventos.

Una playa sin mar en Madrid: así será la gigantesca piscina de olas junto al Metropolitano
© Madrid Happy People – Youtube.

La laguna podrá recibir hasta 120 surfistas y estará acompañada por una escuela de surf, un skatepark de 700 metros cuadrados y unos 3.000 metros cuadrados de oferta gastronómica. Sus responsables sostienen además que el proyecto incorporará paneles solares, reutilización de aguas pluviales y otras medidas destinadas a reducir su impacto ambiental.

La financiación también ha llamado la atención. El proyecto ha recibido aproximadamente 15,7 millones de euros procedentes de fondos europeos, canalizados mediante un vehículo financiero seleccionado por el Banco Europeo de Inversiones, dentro de una operación que combina financiación privada e institucional.

La evaporación podría consumir más agua que toda la laguna

La principal crítica de las organizaciones ecologistas está relacionada con la cantidad de agua necesaria para mantener semejante superficie al aire libre.

La Plataforma Ecologista Madrileña estima, utilizando datos de evaporación de AEMET, que una lámina de agua de 23.000 metros cuadrados podría perder alrededor de 32.200 metros cúbicos anuales únicamente por evaporación, aproximadamente un 7% más que todo el volumen inicial de la piscina.

Al añadir limpieza, purgas de filtración, salpicaduras y consumo de los edificios, el colectivo calcula un gasto total de entre 38.000 y 42.000 metros cúbicos de agua al año. Son estimaciones realizadas por las organizaciones críticas con el proyecto, mientras que los promotores defienden que su tecnología está diseñada para minimizar el consumo de agua y energía.

El proyecto también tiene un problema en los tribunales

La polémica ambiental coincide con un conflicto urbanístico más amplio.

En noviembre de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid declaró nulo el Plan Especial que afectaba a parte de la Ciudad del Deporte al considerar que determinadas modificaciones debían haberse realizado mediante una modificación del Plan General y contar con una evaluación ambiental estratégica.

Eso no paralizó automáticamente las obras. El Ayuntamiento anunció un recurso ante el Tribunal Supremo y ha mantenido que la sentencia no impide continuar concediendo licencias mientras se resuelve el procedimiento.

El resultado es una situación peculiar: Madrid avanza hacia una gigantesca laguna artificial capaz de generar olas de hasta dos metros mientras continúa abierto el debate sobre cuánto agua consumirá y bajo qué marco urbanístico debe construirse.

Para sus promotores será una nueva infraestructura deportiva y turística. Para sus críticos, construir la mayor piscina de olas de Europa utilizando agua potable en una ciudad sin mar resume precisamente el problema.

Compartir esta historia

Artículos relacionados