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Ciencia

Una villa en Carolina del Norte es el primer lugar de EE.UU. en que un dron hace llegar un desfibrilador ante una llamada de emergencia al 911

A diferencia de las ambulancias, a los dones no les afectan los embotellamientos ni el estado de los caminos.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Durante una emergencia, el llamado al 911 supone que la ayuda llegará pronto. Sin embargo, los vehículos de respuesta, como las ambulancias, deben recorrer caminos y rutas, que no siempre son el camino más corto hasta el destino. El trayecto más directo y más eficiente podría ser por aire. Es, precisamente, la idea de este genial proyecto con drones.

Un proyecto de Duke Health usa drones para enviar dispositivos de tratamiento en emergencias médicas reales. Sucede en Clemmons, Carolina del Norte. Se trata de un proyecto único, el primero en su clase en EE.UU., en que los dones llevan desfibriladores externos automáticos para restablecer el ritmo cardíaco en personas con paros. Cualquiera que esté allí podrá utilizarlos mientras espera a los servicios de emergencia. La idea es acortar los tiempos de respuesta ante paros cardíacos.

No es Superman

“Al recibir la llamada el drone se envía al lugar. La persona sigue en línea, en conexión con un operador del 911 que le guía y le dice qué hacer, y qué esperar. El drone vuela hasta allí con el desfibrilador. A los pocos minutos aparecerá el drone en el cielo, con el desfibrilador”, dijo Bobby Kimbrough, Sheriff del Condado de Forsyth y parte de este proyecto, hablando con la prensa el miércoles según informan desde la Universidad Duke. “Los servicios médicos llegarán también. La idea es que cuando lleguen, puedan continuar con el tratamiento iniciado lo antes posible”, añadió.

El estudio detrás de esta idea propone medir la respuesta. Monique Starks, cardióloga de Duke Health que encabeza este trabajo, dice que el tiempo promedio de llegada del dron es de unos cuatro minutos, lo que acelera los tiempos de respuesta, que suelen ser de 6 a 7 minutos. Después de todo, el dron no tiene que seguir el trayecto de los caminos terrestres. Y aunque 2 o 3 minutos no parezcan demasiado, la persona con paro cardíaco necesita recibir ayuda dentro de los 10 minutos, por lo que Starks afirma que la diferencia podría salvar vidas, en especial en áreas rurales donde los tiempos de respuesta pueden ser mayores.

Cualquiera podrá ayudar

“Sabemos que, si en dos a cinco minutos la persona recibe ayuda, la supervivencia puede ser del 50% al 70%. Sin embargo, hoy es de 10% y eso sucede mayormente porque dependemos de que los servicios de emergencia lleguen a tiempo”, afirmó Starks. “En Estados Unidos solo el 1 al 4% de los casos de paro cardíaco tienen a algún miembro de la comunidad que puede usar un desfibrilador, porque los paros cardíacos en general suceden en el hogar”, explicó.
“Buscamos cambiar esa dinámica. Queremos que quien esté allí tenga un desfibrilador automático para poder ayudar al paciente a sobrevivir”, añadió. El equipo está registrando también la tasa de utilización de los desfibriladores, y busca mostrar que aunque los rápidos avances de la tecnología pueden asustar y representar grandes riesgos, también tiene el potencial de salvar vidas.

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