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Un intento fallido de asociarse de hace 28 años entre dos de las compañías más grandes en el mundo de los videojuegos, Nintendo y Sony, ha resultado en una de las piezas de hardware más raras en la historia de los videojuegos que acaba de ser vendida en una subasta por la asombrosa cantidad de 360.000 dólares, y no incluye ni un solo juego.

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La Nintendo Play Station, como se la conoce comúnmente hoy en día, se conocía originalmente como la Super NES CD-ROM y fue desarrollada por Sony y Nintendo en conjunto para ofrecer juegos basados ​​en CD, que podrían incluir animaciones más largas, mejores bandas sonoras y efectos de sonido mejorados, como grabaciones de voz más largas, para Super Nintendo a través de un formato conocido como Super Disc. Iba a ser un accesorio adicional para las consolas SNES y Super Famicom, además de una máquina independiente de la marca Sony llamada Play Station que podía reproducir cartuchos o juegos de Nintendo a través del formato Super Disc.

Pero la relación entre Sony y Nintendo se volvió tensa y complicada después de que Nintendo reveló en la Consumer Electronics Show (CES) de 1991 que también estaba trabajando con Philips, un competidor de Sony, el día después de que se revelara la Nintendo Play Station de Sony. Aunque las dos compañías intentaron arreglar las cosas con acuerdos que permitían a Sony fabricar hardware compatible con SNES, la relación finalmente terminó, pero no antes de que se construyeran entre doscientos y trescientos prototipos.

Después de esto Sony desarrolló la PlayStation por sí sola, lo que convirtió a la compañía en uno de los rivales más exitosos de Nintendo en la industria de los videojuegos, y la Nintendo Play Station se convirtió en una nota olvidada en la historia de los juegos. Al menos hasta noviembre de 2015, cuando se descubrió un prototipo funcional de la Nintendo Play Station en un ático, junto con un mando de control que se parecía al mando de la Super Famicom, pero llevando la marca Sony. Originalmente fue propiedad del primer presidente de Sony Computer Entertainment, Olaf Olafsson, quien se lo llevó con él cuando salió de Sony para irse a Advanta Corporation, una compañía que finalmente se declaró en quiebra, y así fue como se descubrió el prototipo de Nintendo PlayStation, como parte de una subasta ganada por Terry Diebold: terminó guardada en una caja en su ático durante seis años.

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El prototipo está comenzando a mostrar su edad, dado que su exterior ahora luce con ese típico color amarillo del plástico ABS del que estaban hechas las consolas más antiguas. Aún así, desde que fue descubierta llegó a las manos de Ben Heckendorn, quien abrió y reparó la unidad de CD-ROM de la Nintendo Play Station. No hay juegos basados ​​en CD para esta consola, pero puede reproducir CDs de música y también puede ejecutar cartuchos de SNES. Sorprendentemente, la consola todavía está en buen estado de funcionamiento, lo que, junto a su rareza, explica por qué se vendió a un precio tan alto.

A los coleccionistas no les molesta desembolsar mucho dinero por las piezas más raras de recuerdos de videojuegos. El año pasado, Heritage Auctions (la misma casa de subastas que vendió el prototipo de Play Station) vendió una copia original y en perfecto estado de Super Mario Bros, uno de los títulos más emblemáticos y populares en la historia de los videojuegos, por 100.150 dólares. No es sorpresa que la Nintendo Play Station fuera vendida por más dinero, aunque no tanto como algunos anticipaban. Pocas semanas antes de finalizar la subasta la oferta máxima fue de 350.000 dólares, pero según un representante de Heritage Auctions, se determinó que la oferta más alta era “no de buena fe” y fue cancelada por la casa de subastas.

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Y aunque 360.000 no es poco dinero, Diebold dice que una vez rechazó una oferta de 1,2 millones de dólares por esta reliquia de los videojuegos de parte de un coleccionista interesado en Noruega, creyendo que la cantidad no le habría dejado mucho dinero después de pagar los impuestos y de restar los gastos de haber recorrido el país con su preciado hallazgo. Algo nos dice que debe estar pensando en el momento en el que decidió rechazar esa oferta.

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