Ocurri√≥ hace unos d√≠as, el pasado 9 de noviembre, cuando dos pilotos de helic√≥ptero del Departamento de Bomberos de Los √Āngeles respondieron a una llamada para ayudar a tres personas atrapadas en la cima de Castro Peak, California, en medio del infierno de las llamas. Un rescate de pel√≠cula.

Y es que como explican en Wired, si volar en helicóptero siempre es difícil, volar en una zona de fuego, con vientos racheados, humo, y un calor asfixiante que enturbia la aeronáutica al cambiar la forma en que el helicóptero se mueve por el aire, se acerca más a una proeza.

Lo que vemos en la secuencia: todo el proceso de rescate llevado a cabo por los pilotos David Nordquist y Joel Smith el d√≠a que los incendios estaban arrasando las colinas alrededor de Malib√ļ. Podemos apreciar el nivel de conocimiento que tienen en cada maniobra tratando de asegurar la zona por la que deben seguir la ruta en el aire hasta llegar a la zona de rescate.

Una operaci√≥n que combinaba varios factores a tener en cuenta, todos complicados. Y es que las monta√Īas determinan c√≥mo se mueve el viento y, por lo tanto, tambi√©n c√≥mo se mueven los helic√≥pteros. Este tipo de valles se convierten en embudos para el aire aumentando su velocidad.

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Seg√ļn le ha contado a Wired Lasse Brevik, el principal instructor de helic√≥pteros de la Academia Hillsboro Aero de Oreg√≥n:

Volar alrededor de una zona monta√Īosa, mientras la monta√Īa est√° en llamas, es una de las cosas m√°s dif√≠ciles que puedes hacer como piloto de helic√≥ptero. Los helic√≥pteros pierden energ√≠a cuando se calientan porque las temperaturas m√°s altas expanden el aire, lo que reduce la cantidad de ox√≠geno que alimenta el motor de combusti√≥n. Un calor m√°s alto significa una presi√≥n m√°s baja, lo que reduce la capacidad de los rotores para crear sustentaci√≥n y mantener el avi√≥n en el aire. Por eso los pilotos son 25 por ciento meteor√≥logos.

Al final, ambos pilotos logran volar hacia el este y encuentran una zona peque√Īa, en su mayor√≠a plana, entre un par de arbustos. Nordquist baja lentamente la altitud, con Smith ayudando a guiarlo hacia abajo. Cuando descienden, Smith salta de su asiento para acompa√Īar a las personas atrapadas en medio del fuego. ‚ÄúEso estuvo cerca, creo que es suficiente emoci√≥n para m√≠ hoy‚ÄĚ, les dice a las rescatados. ‚ÄúPara los dos, hermano‚ÄĚ, le replica Nordquist mientras se alejan del infierno. [Wired]