Han pasado varios meses desde la última
vez que Wannacry, el ransonware que registró un ataque a escala mundial en mayo
de 2017, fue noticia. Ahora, y según apuntan las primeras investigaciones de la
policía, una planta entera de producción de Boeing en Carolina del Sur podría
haber sido atacada.
Según recoge el Seattle Times, el
ingeniero Mike VanderWel, jefe de la ingeniería de producción de aviones
comerciales de Boeing, comunicó a toda la compañía y sus empleados que,
“todos debemos estar atentos. El sistema hace metástasis de forma muy rápida y se puede
extender a otras áreas”.
La compañía teme que el virus pueda
afectar el equipo utilizado en las pruebas funcionales de los aviones, lo que
sería temible, ya que podría llevarlo a propagarse al software del avión.
WannaCry, que durante las investigaciones
pasadas la administración Trump culpó a Corea del Norte, atacó
principalmente a través de una vulnerabilidad crítica de Windows, y su
propagación a partir del pasado mes de mayo causó una alarma generalizada, con
hospitales en el Reino Unido (y su sistema NHS) paralizados en la ola inicial del
ataques.
Las variantes del virus
comenzaron a aparecer en más de 150 países pocas semanas después. Recordamos
que el virus opera bloqueando los sistemas, lo que lleva a los propietarios del
mismo a pagar un rescate en criptomonedas para resolver el problema. Microsoft emitió
parches para limitar la propagación del virus pero, como ahora parece,
aparentemente no se ha eliminado por completo. [The Verge]