Tomarse un café nada más despertarse es un hábito extendido en medio mundo. Pero ¿y si ese pequeño gesto cotidiano pudiera protegerte frente a enfermedades del corazón? Un reciente estudio aporta pistas reveladoras, aunque advierte que no todo vale. La hora y la cantidad son factores decisivos. Sigue leyendo para descubrir cómo sacarle el máximo provecho a tu café.
El café matinal podría ser más que un ritual
Beber café es una costumbre diaria para millones de personas. Es ese primer impulso que pone en marcha la jornada, el aroma que despierta y la excusa perfecta para empezar el día con energía. Pero ahora, la ciencia apunta a un posible beneficio adicional: su relación con la salud cardiovascular.

Según una investigación publicada en European Heart Journal, consumir una única taza de café por la mañana podría reducir el riesgo de enfermedades del corazón. El estudio analizó los hábitos de más de 40.000 personas y dividió a los participantes según el momento del día en que tomaban café. Los resultados fueron claros: quienes solo bebían café por la mañana presentaban un 31 % menos de riesgo de padecer afecciones cardíacas en comparación con quienes no tomaban café o lo hacían a otras horas.
Cuándo tomas café importa… y mucho
La clave parece estar no solo en el «cuánto», sino también en el «cuándo». El café es un potente estimulante, capaz de mejorar la concentración y mantenernos despiertos. Por eso, tomarlo a primera hora del día tiene todo el sentido. Sin embargo, consumirlo por la tarde o por la noche puede alterar el sueño, afectando tanto su duración como su calidad, lo que a largo plazo puede repercutir negativamente en la salud general.

No obstante, no todos los expertos coinciden en que el momento del consumo sea determinante. La doctora Abha Khandelwal, especialista en medicina cardiovascular de la Universidad de Stanford, sostiene que aún no hay evidencias científicas sólidas que prueben una relación directa entre la hora de consumo y la reducción del riesgo de muerte. Aunque considera prudente limitar el café a la mañana, insiste en que se necesita más investigación rigurosa antes de establecer recomendaciones definitivas.
¿Qué conclusión podemos sacar?
El café, en dosis moderadas y en las primeras horas del día, podría tener efectos positivos sobre el corazón. Pero, como con casi todo en salud, el contexto importa. Si bien los indicios son prometedores, todavía no hay una prueba definitiva. Hasta que la ciencia lo confirme, quizá lo más sensato sea seguir disfrutando del café… pero solo por la mañana.
Fuente: Meteored.