Grabación recuperada del dron siniestrado por la policía. GIF: CNN

El pasado día de año nuevo, un dron se estrelló contra la torre Space Needle en Seattle. No hubo heridos ni daños, pero la policía ha abierto una investigación y el propietario del cuadricóptero podría enfrentarse a una pena de hasta un año de cárcel si la ciudad decide demandar.

No es la primera vez que un dron se estrella contra la famosa torre de telecomunicaciones de la ciudad. El presidente de la fundación que gestiona Space Needle, Ron Sevart, ya hasta bromea sobre ello explicando a CNN que el rayo tractor que han instalado en lo alto funciona perfectamente. Con broma o sin ella, el caso es que no existe una ley específica sobre drones en Seattle, pero las autoridades de la ciudad están aplicando mano dura contra los que provocan accidentes volando sus cuadricópteros.

El pasado mes de octubre de 2015, un hombre perdió el control de su dron mientras grababa un desfile. El vehículo chocó contra un edificio y cayó sobre la cabeza de una mujer, dejándola inconsciente. El ayuntamiento acusó al piloto de negligencia temeraria, un delito relativamente menor, pero cuya pena máxima son 5.000 dólares y hasta 364 días de prisión según lo que estime el juez. El juicio aún está en pleno desarrollo.

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En esta ocasión el problema es que el dron chocó contra la torre en el mismo momento en el que dos operarios trabajaban en instalar los fuegos artificiales de fin de año. El número de serie del dispositivo ha servido para identificar al piloto, y las autoridades de Seattle se plantean interponer una demanda similar a la de 2015. El caso también ha sido remitido a la Administración Federal de Aviación (FAA) que es la encargada de legislar el espacio aéreo en Estados Unidos. Regalar drones está muy bien, pero los casos de pilotos con más imprudencia que experiencia en su manejo van a acabar por lograr que prohiban su uso en todas partes. [vía CNN]