La Tierra, de noche. Foto: NASA

El Sol es la razón por la que estamos aquí. Paradojicamente, también es el objeto del Sistema Solar que más maneras tiene de destruirnos si se dan las circunstancias adecuadas. Una de ellas es desaparecer. ¿Qué pasaría si la estrella que calienta la Tierra desapareciera de repente?

Vaya por delante que no hay ningún cataclismo de la magnitud suficiente como para destruir el Sol, que no destruya también la mayor parte del Sistema Solar. Pese a que ahora mismo la desaparición solo del Sol es pura Ciencia-Ficción, en Solar Centre han jugado a imaginar que pasaría si solo el Sol desapareciera y el resto de planetas quedaran en su posición actual. La cronología no es nada alentadora.

9 minutos

Foto: Nicholas Roemmelt (Alemania) / Insight Astronomy Photographer of the Year

La oscuridad en la Tierra no llegaría de repente. La luz tarda 8 minutos y 20 segundos en desplazarse del Sol a nuestro planeta. Transcurrido ese tiempo, todo el planeta se sumiría en una noche sin luna perpetua. Perderíamos de vista a nuestro satélite porque su luz provine también del sol, pero a cambio veríamos un espectacular cielo estrellado (siempre y cuando no estemos en ciudades, claro).

Simulación de cómo se mueve el Sistema Solar por el espacio siguiendo al Sol. Vídeo: DjSadhu

La gravedad también se mueve a una velocidad equivalente a la de la luz. Libre de la atracción solar, la Tierra se saldría de su órbita y comenzaría a desplazarse en línea recta a una velocidad de alrededor de 110.000 Km/h. Aún tardaría miles de años en alcanzar la estrella más cercana, pero es una incógnita lo que le puede ocurrir en el camino. Puede chocar contra otro objeto, ser atraída por la gravedad de otra estrella, o incluso por un agujero negro que no conozcamos.

Entre media hora y una hora

Imagen de Urano captada por la Voyager 2. Foto: NASA/JPL-Caltech

La luz que reflejan planetas como Júpiter desaparecería y también los perderíamos de vista. El apagón sería progresivo cuánto más lejos esté el planeta.

Una semana

La temperatura media del planeta oscila alrededor de los 15-16 grados. El enfriamiento por la pérdida del Sol no sería inmediato, pero sí muy intenso. En una semana se alcanzaría una temperatura de alrededor de cero grados Celsius en todo el planeta.

Sin fotosíntesis, las plantas morirían en cuestión de días o semanas. Las más grandes, como las secuoyas, podrían sobrevivir durante unos meses, pero el frío las matará antes. La producción de oxígeno se interrumpiría, pero no nos afectaría inmediatamente porque la reserva de oxígeno de la atmósfera es demasiado masiva (y la mayor parte de los seres vivos que consumen oxígeno morirían demasiado rápido).

Dos meses

La mayor parte de los animales terrestres morirían de frío o hambre. Los carroñeros, las criaturas subterráneas, los peces y los animales acostumbrados a regiones frías quizá podrían sobrevivir algo más de tiempo.

Un año

Exploración del hielo menos profundo de la Antártida mediante un robot SeaBED AUV. Foto: WHOI

La temperatura media mundial es de -73 grados Celsius. Las únicas zonas habitables serían aquellas con intensa actividad geotérmica (como Yellowstone) o volcánica. El fondo del mar también mantendría temperaturas algo más levadas por más tiempo. Todo el que quede fuera de estos refugios (quizá un subterráneo alimentado por combustible nuclear) moriría antes de cumplir un año sin Sol.

Tres años

Es el plazo máximo en el que se congelaría toda la superficie del océano. Afortunadamente, el hielo es buen aislante, por lo que el agua bajo este manto de hielo se podría mantener líquida y a temperaturas más asequibles durante cerca de 4.000 millones de años.

10 a 20 años

Foto: Nautilus Expedition.

El frío en la superficie sería tan extremo (alrededor de -240 grados Celsius) que los gases de la atmósfera comenzarían a condensarse y a caer sobre la superficie, primero como una especie de rocío, y después como nieve. La atmósfera terminaría por colapsar completamente y cubrir el planeta de oxígeno, hidrógeno y otros gases solidificados.

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La vida en la tierra continuaría porque los organismos extremófilos de las profundidades marinas no necesitan luz para sobrevivir y sirven de alimento a pequeños peces y moluscos. Sería posible que el ser humano, si logra encontrar la manera de sobrevivir a esa profundidad en hábitats blindados, pudiera cosechar algo comestible en ese ecosistema. [Más información: Vsauce, Wonderopolis, Space Answers]