De todas las averías que pueden suceder en una ciudad, la rotura de una tubería no parece a priori de las más alarmantes, pero la cosa cambia si lo que revienta es un conducto de agua de dos metros de diámetro. Sucedía en Kiev, Ucrania, y una cámara de seguridad captó el momento exacto.

La grabación pone los pelos de punta. El asfalto se hincha y se agrieta como si fuera papel para explotar en una erupción de agua, barro y escombros que, según las estimaciones, alcanzó la altura de una séptima planta.

Por fortuna, no ha habido que lamentar heridos. Eso sí, la explosión ha provocado cuantiosos daños materiales a los vehículos estacionados en la calle y a la fachada de los edificios cercanos. El ayuntamiento de la ciudad ha abierto una investigación para esclarecer las causas de la rotura. [vía KVN]