Fibroblastos, vistos al microscopio. Foto: Wikipedia

Si vas a hacer algo que conlleve el riesgo de sufrir heridas, mejor hazlo durante el día. Esa es la sorprendente conclusión a la que ha llegado un grupo de expertos en biología molecular de la Universidad de Cambridge. No es solo eso, es que las heridas sufridas de noche tardan el doble en curarse.

El doctor Nathaniel Hoyle, de la Universidad de Cambridge, lleva tiempo estudiando como afectan los ciclos de día y noche a la recuperación de tejidos y sus conclusiones son sorprendentes. En el organismo humano hay un tipo de células llamadas fibroblastos que son responsables entre otras cosas del proceso de cicatrización. Lo que Hoyle y sus colegas han descubierto es que hay varios genes responsables de la actividad de los fibroblastos que se desactivan por la noche.

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Sorprendidos por el hallazgo, el equipo consultó miles de expedientes de la unidad de quemados en el hospital de Manchester. Lo que descubrieron es que si el mismo tipo de quemadura tarda unos 17 días de media en cicatrizar cuando se sufre por el día, tarda 28 días en hacerlo cuando se sufre de noche.

Los experimentos con células de ratón también confirmaron que los fibroblastos tardan mucho menos en llegar a una herida cuando esta se sufre de día. La razón es una serie de alrededor de 30 genes que regulan la producción de una proteína llamada actina. Esta proteína es precisamente los que ayudan a los fibroblastos a moverse y los genes que la expresan se desactivan durante la noche. A resultas de ello las heridas diurnas se curan hasta un 60% más rápido. [vía New Scientist]