La verdadera historia de la belga de 67 años que se perdió con el GPSS

Este lunes una historia surrealista asombró a medio mundo: una mujer de 67 años, llamada Sabine Moreau, partió en su coche desde la pequeña localidad belga de Erquelinnes dirección Bruselas. Allí recogería a un amigo en la Estación del Norte. Era un trayecto corto, de entre 85 y 95 kilómetros, dependiendo de la ruta. Aproximadamente, una hora y cuarto. Pero algo salió mal.

Moreau conectó el GPS del coche para guiarla pero un supuesto error del aparato, unido a otro supuesto descomunal despiste suyo, hizo que en lugar de Bruselas acabara en Zagreb, que en lugar de 85 kilómetros recorriera 1.330, y que en vez de pasar hora y cuarto en el coche pasara dos días. Su hijo, alertado por la desaparición de su madre, avisó a la policía local. Moreau finalmente logró regresar y contó toda la batalla a la policía.

De sus declaraciones se hicieron eco medios locales belgas, parece que inicialmente el Nieuwsblad. De ahí, la noticia-anécdota saltó a medio mundo. Era irresistible: la abuelita que se pierde con el GPS, no se da cuenta, y acaba a miles de kilómetros de distancia porque, simplemente, "estaba distraída".

Todo era tan rocambolesco que costaba creerlo. Normal. Sobre todo porque nadie parecía haber hablado ni con Moreau, ni con la policía belga ni con nadie, solo supuestamente los medios belgas. Por aquí lo publicamos también. El hecho de que viniera de corresponsales locales y que hubiera declaraciones a la policía, lo hacía creíble. ¿Lo era? ¿Es la historia realmente cierta o uno más de esos titulares jugosos que nadie se molesta en comprobar? La historia es cierta... más o menos.

Esta mañana hemos podido hablar directamente por teléfono con la pequeña comisaría local de Erquelinnes que llevó el caso. El jefe de la comisaría (que nos ha pedido no identificarle por su nombre) ha confirmado que sí, es cierta, aunque hay detalles muy importantes que cambian por completo el sentido de la historia. Ahí van:

  • El más revelador: Moreau, de 67 años, padece demencia senil leve, confirma la policía. Por lo visto no le impide hacer una vida relativamente normal, pero ella es conocida en el pequeño pueblo de Erquelinnes por sufrir este problema.
  • No hubo "fallo" del GPS: según el jefe de comisaría, Moreau simplemente se equivocó al incluir el destino final en el aparato. La edad y su fragilidad mental hizo el resto.
  • No llegó al mismo Zagreb, sino a las inmediaciones de la ciudad: no está claro exactamente a qué punto, la policía no lo sabe con certeza, pero es posible incluso que no llegara a entrar en Croacia.
  • Un familiar de Moreau (no nos han podido confirmar si fue su hijo u otro), dio la voz de alarma a la policía local, que pensó que se trataba de una desaparición.
  • La policía local comenzó a investigar y rastreó el itinerario de Moreau mediante las compras que había hecho con su tarjeta de crédito.
  • Al final, Moreau regresó de nuevo a Erquelinnes en coche por su propia cuenta y declaro a la policía, tal y como confirma el jefe de la comisaría del pueblo.

Esa es la historia. Ni más ni menos.

Real, pero ni fallo de GPS, ni despiste descomunal. Simplemente una señora mayor, con leves problemas mentales a la que la tecnología, y los medios de comunicación, le jugaron una mala pasada.