Foto: Silviu Petrovan y Mihai Leu / Universidad de Cambridge

Aparte del pan ocasional que les echan los humanos, los patos suelen alimentarse de semillas, bayas, plantas y pequeños insectos. Un grupo de estas aves en Rumanía ha añadido un plato a su dieta que tiene desconcertados a los científicos: están matando y devorando otros pájaros.

Los patos pertenecen a la especie conocida como ánade real o azulón (Anas platyrhynchos) que es la más común en los parques y jardines de medio mundo. Su comportamiento ha sido fotografiado por el doctor Silviu Petrovan durante una excursión en un parque nacional al suroeste de Rumanía.

Foto: Silviu Petrovan y Mihai Leu / Universidad de Cambridge
Foto: Silviu Petrovan y Mihai Leu / Universidad de Cambridge

El equipo de zoólogos de la Universidad de Cambridge encargados de investigar el caso junto a no sale de su asombro. Todo comienza cuando una pequeña Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) cae al agua cerca de los patos. Una hembra se abalanza sobre el pequeño pájaro del tamaño de un gorrión y lo zarandea repetidamente sumergiéndolo en el agua para luego tragárselo entero. Un segundo pájaro de la especie colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) sufre el mismo destino a manos de los otros patos. Silviu Petrovan describe así el incidente:

El pobre pájaro cayó al agua y estaba piando y tratando de llegar a la orilla. Los patos lo atacaron casi instantáneamente. La hembra estaba tratando de tragárselo, pero le costó trabajo. El pico de los patos no está pensado para cortar o desgarrar carne de presas tan grandes. Su sistema digestivo tampoco ha evolucionado para digerir plumas o huesos. 

Los patos raramente se comportan con tanta agresividad y no es normal que exploren nuevos tipos de comida. Entre las hipótesis que barajan los científicos, la principal es que la ausencia de su comida habitual haya empujado a los patos a buscar nuevas fuentes de proteínas, pero el hecho de que persigan y ataquen pequeños pájaros es completamente nuevo. “Han aprendido a cazar pájaros. Es algo realmente extraordinario que nunca se había documentado,” añade el doctor Petrovan. [vía BBC News]