Foto: NASA

En 2013 y 2015 Rusia puso en órbita baja tres nuevos satélites. Poco después, las sondas comenzaron a ejecutar una serie de maniobras que dejaron perplejos a los expertos. Tras un año aparentemente inactivos, el trio formado por Kosmos-2491, Kosmos-2499 y Kosmos-2504 ha comenzado a moverse otra vez.

Lo raro de estos satélites es que nadie sabe con seguridad para qué sirven y, además, tienen una manera muy rara de moverse. Según las estimaciones son pequeños (apenas pesan 90 kilos) pero tienen una sorprendente maniobrabilidad. Poco después de sus respectivos lanzamientos, los tres comenzaron a moverse para aproximarse a diferentes satélites en desuso y pedazos de basura espacial como fases de cohete que flotan en órbita baja.

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La manera de moverse parece indicar que se trata de satélites experimentales diseñados para acercarse a otros satélites y examinarlos, pero se trata de conjeturas, porque desde Moscú nunca han detallado sus funciones o en que misión participan. Tampoco ayuda el hecho de que la agencia espacial rusa ni siquiera declare el lanzamiento de estos satélites como es costumbre en estos casos.

Lanzamiento de un cohete Rockot desde el cosmódromo de Plesetsk. Foto: ESA.

Kosmos-2504, por poner el ejemplo más reciente, se puso en órbita en marzo de 2015 a bordo de un cohete Rockot que despegó desde el cormódromo de Plesetsk, una antigua base de lanzamiento de misiles. Rusia declaró que en el cohete iban tres satélites de comunicaciones Gonets (lo cual es cierto), pero no mencionó el Kosmos-2504. Tampoco lo hizo con los anteriores. Cuando la comunidad de observadores internacionales descubrió que el Kosmos-2491 era un satélite con capacidad para moverse y no un pedazo de basura espacial, el director de la Agencia Espacial Rusa tan solo emitió un escueto comunicado explicando que el propósito de los satélites es pacífico.

Un satélite de comunicaciones ruso Gonets-M. Foto: Wikipedia

Según un artículo publicado por el Instituto de Física y Tecnología de Moscú, el Kosmos-2499 es un satélite diseñado para probar en el espacio los motores de plasma SPT, pero existen dudas sobre su propósito concreto. Todas las agencias espaciales prueban satélites pensados para acercarse e inspeccionar otros satélites, pero siempre lo hacen públicamente.

El secretismo con el que tratan en Moscú a este trío de Kosmos despierta la sospecha de que podría tratarse de naves experimentales pensadas para cazar y neutralizar otros satélites en caso necesario. El hecho de que puedan permanecer largos períodos de tiempo inactivos en su órbita también interesa a los expertos.

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Estados Unidos también tiene su dosis de secretismo con el X-37B, el minitransbordador experimental que lleva años haciendo misiones sin que los militares del país hagan el más mínimo comentario sobre su actividad más allá de declarar sus idas y venidas. En Rusia ni siquiera hacen eso. Hagan lo que hagan los Kosmos, lo único que sabemos es que después de un año dormidos han vuelto a moverse para maniobrar cerca de otros pedazos de basura espacial. [vía The Daily Beast]