Juego de Tronos no sería lo mismo sin todas esas escenas explícitas. No hablo solamente de los desnudos: tampoco faltan los momentos sangrientos que nos retuercen de grima sobre el sofá. Pero, por mucho que la serie se emita en HBO, cuando te pasas de la raya es mejor dar un paso atrás y meter la tijera.

Me refiero a la última escena de Ramsay Bolton al final de la sexta temporada. En una entrevista para Variety, el supervisor de efectos visuales Mat Krentz reveló que la muerte más satisfactoria de toda la serie iba a ser mucho más brutal de lo que finalmente fue. Y sí, eso quiere decir “perros y sangre”:

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“Rodaron la escena con varias tomas”, explica el supervisor de efectos visuales de Image Engine, Mat Krentz. “Hicieron un pase del perro en el croma, luego pusieron a Ramsay en el croma, y después añadimos un fondo que también teníamos”. Los artistas crearon además una mandíbula hecha por ordenador para Bolton, y la animaron para revelar la carne rasgada entre la piel y las encías de Ramsay.

Habría sido demasiado, incluso para Juego de Tronos. Al final la escena pivotó del placer de ver a Ramsay morir a la media sonrisa de Sansa, que también estaba disfrutando —y demostró que es el personaje que más ha evolucionado en estas seis temporadas. Estoy deseando ver su desempeño en la séptima, que no se estrenará hasta el verano de 2017 y tendrá solo siete episodios. [Variety]

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