Imagen: Tom Moses / Facebook

Nadie te querr√° nunca como las abejas quieren a su reina. Carol Howarth, una abuela galesa de 65 a√Īos, conduc√≠a desde una reserva natural hasta su casa de Haverfordwest cuando fue sorprendida por el zumbido de 20.000 abejas que persegu√≠an a su coche. Bueno, no a su coche, sino a la abeja reina que estaba encerrada dentro.

Seg√ļn informan la BBC o el Telegraph, un guardaparques local presenci√≥ la escena y par√≥ su veh√≠culo para ayudar a la mujer. ‚ÄúLas abejas necesitan nuestra ayuda y me preocupaba que alg√ļn idiota viniera a verter agua hirviendo sobre ellas o alguna estupidez as√≠‚ÄĚ, explica Tom Moses el guardaparques, que describi√≥ el enjambre como ‚Äúuna gran mancha marr√≥n‚ÄĚ sobre el Mitsubishi Outlander de Carol Howarth.

Tom llam√≥ a la brigada de apicultura, que consigui√≥ alejar a las abejas, y Carol se fue a casa pensando que el problema estaba solucionado. Pero al d√≠a siguiente las abejas volvieron. La abuela, fascinada con lo que estaba pasando, llam√≥ una vez m√°s a los apicultores en busca de ayuda. ‚ÄúAl parecer, las abejas pueden enjambrar en esta √©poca del a√Īo y para ellas es un instinto muy fuerte seguir a la reina‚ÄĚ, comenta Carol.

Roger Burns, de los apicultores del condado de Pembrokeshire, tiene una teor√≠a sobre lo que ocurri√≥: ‚Äúcreemos que la reina se sinti√≥ atra√≠da por algo en el coche, tal vez algo dulce, y se meti√≥ por un hueco del limpiaparabrisas trasero o tal vez por una bisagra‚ÄĚ. Sin embargo, nunca consiguieron encontrar a la pobre abeja reina. [Metro]

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