Un perro, Pepper, el braco, salta en el aire.
La idea suena directamente a ciencia ficción: comprimir toda tu colección de fotos y películas dentro de las letras A, C, G y T de una molécula de ADN. Un nuevo dispositivo generó titulares en esa dirección. El problema es que ese titular describe algo que el propio experimento no hace: acá el ADN no guarda ni un solo bit de información en su secuencia genética
Una pequeña región del cerebro parece desempeñar un papel decisivo en la forma en que el organismo controla el dolor. Un hallazgo en ratones podría abrir una nueva vía terapéutica.
El ADN de este homínido se degradó hace mucho tiempo, víctima del calor y la humedad que llevan siglos castigando cualquier resto orgánico en el centro de la Península Ibérica. Pero dentro del esmalte de un solo molar sobrevivía otra clase de evidencia biológica, mucho más resistente: proteínas capaces de revelar, con precisión, si su dueño había sido varón o mujer
La galaxia enana LKH tenía unos 500 millones de masas solares en estrellas cuando chocó con una Vía Láctea todavía joven. Hubble y Gaia han reconstruido aquella colisión a partir de 39 cúmulos globulares que sobrevivieron al impacto y permanecen hoy enterrados en nuestra galaxia.
La noche lunar puede dejar una nave sin Sol durante unas 354 horas, suficiente para convertir la energía en uno de los grandes límites de la exploración. NASA estudia una alternativa a enormes baterías y sistemas nucleares: generar electricidad donde haya luz y enviarla por láser hasta rovers, instrumentos y cráteres permanentemente oscuros.
Un descubrimiento inesperado relaciona las bacterias intestinales con la forma en que el organismo distribuye los fármacos contra el cáncer y abre una nueva vía para mejorar su eficacia.