Fotograma de Doctor Strangelove

Hace un tiempo, Rusia y Estados Unidos mantuvieron en vilo al resto del planeta. El período se llamó la Guerra Fría, y de entre los sistemas que se desarrollaron, uno podría seguir activo. Esta es la historia del, posiblemente, primer gran sistema nuclear automatizado: Perimeter.

Fundada a finales de la década de los 70, Mezhgorye se conocía a través de nombres en clave. Primero fue Ufa-105, y luego Beloretsk-16. Realmente, no fue hasta 1995 cuando a la zona le dieron el estatus de ciudad, nombrándola como se la conoce hoy.

Si no eres ciudadano ruso, es difícil (por no decir imposible) que entres allí. Mezhgorye es una ciudad cerrada en la República de Bashkortostan, Rusia, situada en el sur de los Montes Urales, cerca del Monte Yamantau. ¿Por qué está cerrada? Si lo supiéramos, posiblemente este artículo no tendría sentido.

Simplemente, sabemos que allí se realizan (o se han realizado) acciones bajo un manto de secretismo absoluto, y según los testimonios de varias personas, la ciudad es la entrada a un enigma de dimensiones mucho mayores.

El botón rojo automatizado soviético 

Mezhgorye. Wikimedia Commons

Cuando la Guerra Fría terminó, se puso fin a muchos de los temores sobre un posible conflicto nuclear que pudiera estallar en cualquier momento entre ambos países. Sin embargo, mientras que el miedo desapareció en gran medida, existe una reliquia de la época que podría haber promulgado un intercambio nuclear bestial, uno que podría seguir siendo utilizado por los militares rusos. No es una bomba o un vehículo, sino un sistema denominado La Mano Muerta, Perimeter.

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Hay suficientes datos para verificar que Perimeter existió y que fue un sistema soviético del “apocalipsis”, un arma definitiva. Una tecnología que arrancó en 1985 uniéndose al arsenal nuclear soviético de la época.

De hecho, desde el final de la Guerra Fría numerosas personalidades de la ex Unión Soviética se han prestado para hablar sobre el sistema en cuestión. El que más se ha repetido en los medios, el ex coronel Valery Yarynich de las Fuerzas Estratégicas y el Estado Mayor Soviético, declaró en marzo del 2009 que el aspecto más destacado de Perimeter era su capacidad para tomar el control de las armas nucleares soviéticas, incluso por encima de políticos y líderes militares.

Primer sistema (misiles) de alerta de Perimeter

En un principio, La Mano Muerta no tenía la intención de ser totalmente automatizada, los líderes soviéticos debían activarla primero si pensaban que un ataque nuclear era inminente. De ser así, el sistema determinaría si un ataque nuclear había tenido lugar y tomaría represalias.

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En esencia, el objetivo principal de Perimeter era crear una alternativa a los líderes soviéticos. En lugar de tener que decidir si un ataque nuclear estaba ocurriendo o simplemente era un malentendido, un alto mando podría activarlo y entregar la responsabilidad a otra “cosa”.

Perimeter, instrucciones de uso

Misil 15A11

La forma en que el sistema debía trabajar rezaba que estaría perpetuamente semiactivo (o activo en algunos casos), y durante una emergencia los líderes soviéticos podrían activarlo. En ese momento, Perimeter supervisaría su red de sensores sobre la presión de la radiación, ondas sísmicas y el aire para determinar si había ocurrido un ataque nuclear.

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Si determinaba que había un ataque, entonces debía analizar si ocurrió dentro de la Unión Soviética y verificar si las líneas de comunicación con el Estado Mayor estaban todavía abiertas. Si transcurrían entre quince minutos y una hora y la línea de comunicación seguía abierta, el sistema debía decidir si todavía había comandantes vivos que pudieran autorizar un lanzamiento en represalia o retirarse.

Semipalatinsk-21, zona de tests nucleares en Kazakhstan

Sin embargo, si la línea de comunicación con el Estado Mayor de la Unión Soviética no funcionaba, entonces La Mano Muerta asumiría que dicho personal había sido aniquilado en el ataque nuclear y transferiría la autoridad para lanzar las armas nucleares a un pequeño búnker esférico subterráneo comandado por un oficial.

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Si el oficial decidía contraatacar, primero se lanzarían una serie de misiles “de mando”, cohetes almacenados en silos endurecidos contra explosiones y efectos EMP (pulsos electromagnéticos) de una detonación nuclear, que sobrevolarían la Unión Soviética, transmitiendo órdenes a cualquier superviviente en las fuerzas nucleares soviéticas (incluyendo silos de misiles, bombarderos e incluso submarinos), para luego iniciar un contraataque contra Estados Unidos.

¿Por qué nació Perimeter?

Reagan anunciando “Star Wars”. Wikimedia Commons

Al parecer, en los años posteriores a la Guerra de Vietnam, los soviéticos habían comenzado a cerrar la brecha en cuanto a la construcción de misiles con Estados Unidos. Además, todo esto ocurría en un momento (Vietnam) donde el “enemigo” se veía más débil que nunca.

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Sin embargo, el gobierno de Reagan adoptó la postura de que la única manera de asegurar la paz con los soviéticos era parecer que no tenían miedo de una guerra nuclear. Dicho de otra forma, el mensaje significó una retórica más severa, aumentando los gastos en defensa.

Curioso, porque al final y según los bandos rusos, la verdadera gota final para los soviéticos fue la conocida como “Star Wars” o Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE) de Reagan, la famosa e insólita propuesta que buscaba utilizar láseres y sistemas de armas espaciales para prevenir un ataque nuclear soviético.

Concepto de IDE. Wikimedia Commons

Mientras que los críticos dentro de Estados Unidos pensaban que aquello era poco más que una bravuconada, los soviéticos creyeron firmemente que era un mensaje inequívoco, así que finalmente rompieron los lazos de calma tensa que existían.

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Para los soviéticos, aquello significaba que Estados Unidos podría lanzar un ataque sorpresa que los perjudicaría gravemente, mientras que las pocas armas nucleares lanzadas en represalia por ellos podrían ser destruidas por la iniciativa peliculera de Reagan.

No sólo eso. La crisis se combinó con un temor profundamente arraigado, el de un posible ataque extranjero o invasión. Muchos de los militares recordaban la invasión sorpresa de la Unión Soviética por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, y con ellas las grandes pérdidas sufridas. Así que, aunque la nueva guerra debía combatirse con armas nucleares, la idea y el temor de un ataque sorpresa seguían siendo un factor importante en el pensamiento soviético.

Además y repetimos, el aspecto más importante de Perimeter era ayudar a aliviar el liderazgo soviético. En lugar de verse forzados a cometer un fallo potencialmente atroz o un simple pero terrorífico error de juicio, los altos mandos podrían relajarse en cierta medida sabiendo que, independientemente de lo que pudiera suceder, Perimeter garantizaba que cualquier persona que atacara a la Unión Soviética recibiría su justa venganza.

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El sistema no era totalmente automatizado, los soviéticos consideraron un diseño así, que eliminara completamente el elemento humano del proceso de un lanzamiento nuclear. Sin embargo, cuando dibujaron el modelo y lo analizaron, probablemente pensaron que aquello era ir demasiado lejos.

Por otro lado, Estados Unidos tenía un sistema parecido para asegurar represalias, aunque a diferencia de Perimeter, el sistema estadounidense nunca fue un secreto (además de que confiaron en el factor humano por encima de la automatización).

Perimeter hoy, ¿sigue activo?

Hoy, muchos años después de que la Guerra Fría se haya terminado, el sistema sigue en uso. Al menos eso asegura el mismo Sergey Karakaev, comandante de las Fuerzas Estratégicas de Misiles de la Federación de Rusia. El militar aseguró en una entrevista que todavía estaba en funcionamiento.

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Esta idea ha llevado a algunos a seguir temiendo al sistema, sobre todo considerando el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, o la (¿improbable y loca?) idea de que el clima político cambiante y el aumento del terrorismo en el planeta podría acabar con Perimeter en manos equivocadas. Peor aún, ¿qué pasaría si falla, si aparece un virus informático, un terremoto o un corte de energía fatal?

Como explicaba hace unos años en una entrevista a Wired Valery Yarynich, ex coronel soviético, Perimeter existe y está preparado para todo. Sin embargo y por encima de cualquier preocupación ante un eventual infortunio, el comandante recordaba que el sistema nació para que en el último momento existiera una mano humana que evitara el principio del fin del mundo.

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Quizás eso sea lo más aterrador. Pensar que en algún lugar de las montañas perdidas de Mezhgorye, bajo la superficie del Monte Yamantau, puede haber un solo hombre aislado en un búnker esperando el momento de presionar el botón que acabe con la partida. [Wikipedia, Wired, WarInContext, Slate, Washington Post]