Una cosa que puede resultar mortal es que tu dieta incluya demasiada sal. Pero ahora los científicos tal vez hayan detectado cuál es el nivel de ingesta de sodio que podría romperte el corazón, literalmente.
Los investigadores de la Universidad Vanderbilt siguieron la salud a largo plazo de residentes del sudeste de Estados Unidos con mayor riesgo de sufrir problemas cardíacos. La gente que consumía unos 4.200 miligramos de sodio al día – casi el doble del máximo recomendado – tenía 15% más de riesgo de sufrir problemas cardíacos, según los resultados de su trabajo de investigación. Pero al mismo tiempo, reducir incluso un poco la ingesta de sal podría tener un efecto importante en la salud cardíaca de las personas.
“Colectivamente estos resultados sugieren que incluso la reducción más modesta en el consumo de sodio puede reducir en mucho el peso de la falla cardíaca en esta población de alto riesgo”, escribieron los autores en el trabajo que se publicó este mes en JACC: Advances.
Mucha sal, grandes riesgos
El sodio es un nutriente esencial, pero se sabe que ingerir demasiada sal a diario puede aumentar tu riesgo de sufrir alta tensión sanguínea y otros problemas cardiovasculares, incluyendo problemas de corazón. Lamentablemente, la mayoría de los estadounidenses están ingiriendo más sal que la cantidad recomendada para el día: 2.300 miligramos.
Según los autores del estudio, se ha estudiado relativamente poco el nivel de ingesta de sodio que puede contribuir a que haya nuevos casos de enfermedad cardíaca. Por eso decidieron analizar los datos del Estudio de Comunidades del Sur (SCCS, sus siglas en inglés), un proyecto de larga data que sigue la salud de las personas del sudeste de Estados Unidos para entender mejor las causas del cáncer y otras enfermedades crónicas.
Estudiaron la salud de 25.306 participantes del SCCS de mediana edad, sin problemas cardíacos preexistentes, a lo largo de casi 10 años en promedio. El consumo de sodio de los participantes se midió con un cuestionario de sus hábitos dietarios que respondieron al comenzar el estudio. A lo largo del período del estudio, aproximadamente un 27% de los participantes tuvo problemas cardíacos.
La ingesta promedio de sodio de los voluntarios era de 4.269 miligramos de sodio al día. En comparación con el nivel máximo recomendado, esa cantidad de sodio diario se relacionó con un aumento del 15% del riesgo de fallas cardíacas, según los resultados del trabajo, en tanto que cada 1.000 miligramos adicionales se relacionaban con un aumento del 8% en el riesgo de sufrir problemas cardíacos, incluso sin tomar en cuenta otros factores de riesgo como la actividad física, el total de calorías o los niveles altos de colesterol.
¿Qué hacer?
Del lado positivo, los investigadores calcularon que incluso una sutil reducción en el consumo de sodio en el nivel poblacional podría reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas. Al reducir la ingesta promedio de sodio a 4.000 miligramos al día en una población, se podría prevenir un 6,6% de casos nuevos de enfermedades cardíacas a lo largo de 10 años, según sus cálculos.
Sin embargo, reducir la ingesta de sodio en todo el país es fácil de decir, pero no de hacer. La mayoría de las personas ingieren sodio a diario en sus alimentos, y no por la sal añadida. Lo que más contribuye a la ingesta de sodio (más del 70%) son las comidas más rápidas, económicas y sabrosas, comidas preparadas o preenvasadas. Evitar estas comidas incluso puede ser todo un desafío para los más pobres, donde residen muchos de los participantes del estudio SCCS y muchos otros estadounidenses, señalaron.
Argumentan que se requerirán estrategias de salud pública en varios niveles para lograr la reducción en la ingesta de sodio en las comunidades de alto riesgo y recursos limitados.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.