La dilatación temporal no es una ilusión ni una licencia de la ciencia ficción. Los relojes atómicos, las partículas aceleradas y los satélites confirman que el tiempo transcurre de forma diferente según la velocidad y la gravedad.
La soledad no tiene una edad concreta ni aparece de un día para otro. Suele avanzar cuando disminuyen los vínculos significativos, dejamos de sentirnos comprendidos y las relaciones cotidianas comienzan a perder profundidad.
Lo que hace que la placa sea histórica no se ve en la imagen.
La imagen más profunda obtenida de Abell 3667 ha revelado un puente de estrellas arrancadas de sus galaxias. La estructura conecta los dos gigantes situados en el centro del cúmulo y conserva la huella de una colisión iniciada hace cientos de millones de años.
Las rocas del oeste y del centro del Tíbet alcanzaron la superficie siguiendo historias muy distintas. La diferencia coincide con la distancia recorrida por la placa india bajo Asia y ofrece una nueva explicación para la forma del “Techo del Mundo”.
“La basura en la órbita geosincrónica es un potencial campo minado”.