Lo que hace que la placa sea histórica no se ve en la imagen.
La imagen más profunda obtenida de Abell 3667 ha revelado un puente de estrellas arrancadas de sus galaxias. La estructura conecta los dos gigantes situados en el centro del cúmulo y conserva la huella de una colisión iniciada hace cientos de millones de años.
Las rocas del oeste y del centro del Tíbet alcanzaron la superficie siguiendo historias muy distintas. La diferencia coincide con la distancia recorrida por la placa india bajo Asia y ofrece una nueva explicación para la forma del “Techo del Mundo”.
“La basura en la órbita geosincrónica es un potencial campo minado”.
Charon podría ser una versión más plana y de rotación más lenta de lo que alguna vez fue.
Una fórmula astronómica pintada en Xultun termina con las palabras “así dice Sak Tahn Waax”. El hallazgo identifica al primer matemático-astrónomo maya conocido por su nombre y revela el taller donde los especialistas jugaban con los ciclos de Venus, Marte y el calendario.