California enfrenta una nueva amenaza geológica. Un análisis del laboratorio Jet Propulsion de la NASA (JPL) ha revelado que la península de Palos Verdes se está moviendo 10 centímetros por semana hacia el océano Pacífico.
El estudio, realizado entre el 18 de septiembre y el 17 de octubre de 2024, utilizó un radar aéreo para detectar cambios en el terreno. Los resultados fueron contundentes: en solo un mes, la península se desplazó 40 centímetros en dirección al agua.
Aunque los deslizamientos de tierra no son inusuales en esta zona, los científicos advierten que el fenómeno se ha acelerado en los últimos años, afectando a un área más extensa de lo previsto.
Causas del deslizamiento y su impacto en la población

Según los expertos, el suelo inestable de la península y la actividad sísmica han contribuido a este fenómeno durante décadas. Sin embargo, la NASA señala que la aceleración reciente podría estar vinculada a las fuertes lluvias provocadas por el huracán Hilary en 2023, que dejó precipitaciones récord en California.
Este desplazamiento afecta directamente a 65.000 habitantes distribuidos en las ciudades de Palos Verdes Estates, Rancho Palos Verdes, Rolling Hills y Rolling Hills Estates. La creciente inestabilidad del terreno ha llevado a las autoridades a tomar medidas urgentes:
- Cierre de carreteras costeras para evitar accidentes.
- Restricción de acceso a ciclistas y motociclistas en zonas afectadas.
- Evacuación de viviendas y edificios en riesgo.
¿Existe una solución?
El científico Alexander Handwerger, parte del equipo del JPL, ha explicado que aunque los residentes conocen el problema, la velocidad del deslizamiento ha aumentado hasta niveles preocupantes.
«Estamos viendo que la superficie afectada se ha expandido y que la velocidad es lo suficientemente alta como para poner en peligro vidas humanas e infraestructuras», advirtió.
A pesar de la gravedad del fenómeno, los investigadores han detectado señales de una posible desaceleración en los últimos meses. No obstante, las autoridades siguen en alerta y han intensificado el monitoreo del terreno, además de implementar nuevas restricciones en el desarrollo urbano para reducir los riesgos.
El futuro de Palos Verdes: ¿es inevitable su hundimiento?

El deslizamiento de la península de Palos Verdes no es un problema reciente, pero el aumento de su velocidad lo ha convertido en una emergencia geológica. Aunque se están tomando medidas para mitigar sus efectos, la incertidumbre sigue presente.
Por ahora, la clave estará en vigilar la evolución del fenómeno y evitar nuevas construcciones en zonas de alto riesgo. Sin embargo, si el ritmo de desplazamiento continúa o se acelera nuevamente, los habitantes de esta región podrían enfrentarse a un futuro incierto.