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Ciencia

Alerta médica: emiten una advertencia después de que un hombre sano de 50 años tuviera un accidente cardiovascular relacionado con las bebidas energéticas

El hombre estaba consumiendo el triple de la dosis máxima diaria de cafeína que se recomienda en adultos.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Si eres fan de las bebidas energéticas mejor será que prestes atención: un caso de estudio que se dio a conocer hoy muestra los peligros de beber demasiada cantidad de bebidas ricas en cafeína.

Un hombre de Reino Unido, en buen estado físico a sus 50 años, tuvo un accidente cardiovascular que probablemente estuviera vinculado a su hábito de consumir ocho bebidas energéticas al día, según dijeron sus doctores. El hombre luego pudo recuperarse, pero años más tarde sigue teniendo algunos síntomas que le quedaron. Dicen los médicos que su caso debería servir de lección importante acerca de estas bebidas, porque no son inocuas.

“Las bebidas energéticas no se ven comúnmente como peligrosas y con riesgo cardiovascular. Se ha hablado de ellas por su efecto en el sueño y la concentración, pero el público no conoce los riesgos más ocultos que presentan”, le dijo a Gizmodo la autora del estudio Martha Doyle, médica cardiovascular del NHS Trust de los hospitales de la Universidad de Nottingham.

Sin otra causa identificable

Según el trabajo que se publicó el martes en BMJ Case Reports, el hombre acudió al hospital porque de repente sintió que su lado izquierdo no tenía sensibilidad, y se sentía inestable en general. Su tensión sanguínea era alta, de 254/150, cuando lo normal es 120/8 en tanto que 180/120 o más se considera “crisis de hipertensión”. Los análisis confirmaron entonces que había tenido un leve accidente cardiovascular.

El hombre permaneció en el hospital durante tres días. Luego lo enviaron a casa con medicamentos parra reducir su tensión sanguínea y prevenir otro ataque cardiovascular. A lo largo de los tres meses siguientes, en las consultas médicas parecía estar recuperando sus funciones de la mejor manera, aunque le quedaba algo de insensibilidad. Lo que más preocupaba era que su tensión sanguínea seguía increíblemente alta a pesar de su medicación, e incluso tuvo que volver a permanecer en el hospital como resultado de ello, donde le dieron más medicación para la hipertensión.

Más tarde, durante una consulta más detallada sobre su estilo de vida, el hombre les dijo a los médicos que le encantaban las bebidas energéticas y que como promedio consumía ocho al día, cada una con 160 miligramos de cafeína por porción. Eso equivale a unos 1,3 gramos de cafeína por día – más del tripe de la dosis máxima recomendada (400 miligramos) en un adulto.

El hombre gozaba de buena salud y su estado físico era bueno para su edad, sin factores importantes de riesgo cardiovascular como tabaquismo o consumo de alcohol. Los médicos no encontraron en sus análisis y estudios ninguna causa que pudiera haber precipitado el ataque cardiovascular, con excepción de su hipertensión. Ante esto, lo más seguro es que el hábito de consumir bebidas energéticas tuvo al menos en parte un rol en elevar su tensión sanguínea, lo que disparó este ataque.

“Atribuimos el ataque cardiovascular de este paciente a los efectos de su consumo de bebidas energéticas porque con estudios detallados y diversos métodos diagnósticos descartamos toda otra causa identificable”, dijo Coyle.

Afortunadamente el hombre aceptó que dejaría las bebidas energéticas, y en tan solo una semana su tensión sanguínea empezó a normalizarse y goza de buena salud, incluso después de que le retiraron la medicación para resolver la hipertensión (más evidencia de que las culpables eran las bebidas energéticas). En consultas subsiguientes su recuperación demostró ser total, sin problemas cardiovasculares. Ahora, después de ocho años, su tensión sanguínea sigue siendo normal.

Dicho esto, sí sigue teniendo algo de insensibilidad residual.

“Obviamente no conocía los peligros de las bebidas energéticas y lo que me causaban. Me ha quedado insensibilidad en la mano izquierda, los dedos, el pie izquierdo y los dedos del pie, incluso pasados estos ocho años”, escribió el hombre en su perspectiva del paciente, adjunta al informe.

Una advertencia necesaria

Los médicos dicen que hay varias razones por las que estas bebidas energéticas pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas y ataques cardiovasculares, mayormente por la gran cantidad de cafeína y – a veces – de azúcar que contienen.

Además de causar un aumento crónico de la tensión arterial, el consumir demasiada cafeína puede hacer que los vasos sanguíneos del cerebro se estrechen, o dar lugar a arritmias (cuando los latidos del corazón son irregulares). Hay ingredientes en estas bebidas como la taurina y el gingseng, que además pueden intensificar los efectos de la cafeína en tanto que otros como el guaraná pueden contener altos niveles de cafeína que no se informan.

Ha habido algunos casos muy conocidos de enfermedad cardiovascular vinculado a las bebidas energéticas. Por ejemplo, en 2022 y 2023 hubo dos muertes por ataques cardíacos en EE.UU. que se vincularon con bebidas energéticas “Charged Lemonade” de Panera Bread, de alto contenido de cafeína. Para mediados de 2024 Panera había eliminado el producto de su catálogo y este año la compañía hizo un acuerdo de pago reparatorio a víctimas que la habían demandado judicialmente por estas muertes y otras lesiones que se fueron informando.

Los autores del informe dicen que – como sucedió con su paciente – el público en general no conoce los riesgos que representan estas bebidas para la salud. Es posible que estos riesgos ameriten que se establezcan regulaciones para estos productos, o en su publicidad.  En comparación con cosas como el alcohol, señalan que con frecuencia se venden bebidas energéticas a niños.

“Sea que las autoridades de la salud intervengan activamente o no, no tenemos conclusión definitiva a partir de tan solo un caso, pero sería beneficioso que esto se sepa para que, si hay casos similares, la gente se entere. El público tiene derecho a conocer los riesgos que presentan los productos que consume”, afirmó Coyle.

En lo personal, me encanta el café por la mañana y a veces, también por la tarde. Por cierto, voy a prestar mayor atención a mi consumo diario de cafeína a partir de ahora.

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