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Ciencia

Un telescopio en La Palma acaba de detectar una galaxia lejana que no debería existir así según los modelos actuales. La extraña “Cruz de Einstein” está obligando a replantear cómo evolucionan las galaxias gigantes

Astrónomos observaron una rara lente gravitacional situada a unos 8.000 millones de años en el pasado y descubrieron que su población estelar se parece inesperadamente a la de la Vía Láctea. El hallazgo desafía las teorías clásicas sobre la formación de galaxias elípticas.
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A veces, el universo no rompe las reglas de forma espectacular. Simplemente muestra algo pequeño que no encaja. Y en astronomía, eso suele ser suficiente para desordenar teorías enteras.

Eso es exactamente lo que acaba de ocurrir gracias a una observación realizada desde el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma. Un equipo internacional liderado por el Instituto Nacional de Astrofísica de Italia detectó una lente gravitacional extremadamente rara que permitió estudiar una galaxia lejana con un nivel de detalle casi imposible para una época tan antigua del cosmos.

Y lo que encontraron allí no encaja con lo que la astronomía esperaba ver.

Una “Cruz de Einstein” escondida a miles de millones de años luz

Un telescopio en La Palma acaba de detectar una galaxia lejana que no debería existir así según los modelos actuales. La extraña “Cruz de Einstein” está obligando a replantear cómo evolucionan las galaxias gigantes
© Quirino D’Amato.

El sistema descubierto gira alrededor de una espectacular lente gravitacional conocida como “Cruz de Einstein”. El fenómeno ocurre cuando una galaxia extremadamente masiva se alinea casi perfectamente entre la Tierra y un objeto todavía más lejano. La gravedad de la galaxia intermedia curva y amplifica la luz del fondo, dividiéndola en varias imágenes visibles alrededor del núcleo central.

En este caso, la galaxia responsable de la deformación gravitacional se llama J1453g, una galaxia elíptica observada tal como existía hace unos 8.000 millones de años. Detrás de ella aparece un cuásar extremadamente brillante alimentado por un agujero negro supermasivo.

La alineación es tan precisa que la luz del cuásar se divide en cuatro imágenes formando una cruz casi perfecta alrededor de la galaxia principal. Pero lo verdaderamente importante no es la belleza visual del fenómeno. Es que esta alineación permitió medir con enorme precisión cómo está distribuida la masa dentro de una galaxia extremadamente lejana y antigua. Y ahí apareció la anomalía.

La galaxia contiene estrellas “equivocadas” para su época

Según los modelos tradicionales de evolución galáctica, las galaxias elípticas gigantes deberían haberse formado muy rápido durante el universo temprano. Ese proceso acelerado tendría una consecuencia clara: sus regiones centrales deberían estar dominadas por estrellas pequeñas y de baja masa, producto de una formación estelar muy intensa y temprana. Pero J1453g parece haber seguido otro camino.

Los datos obtenidos con el Telescopio Nazionale Galileo y complementados con observaciones del Very Large Telescope de la ESO muestran algo inesperado: la composición estelar de esta galaxia antigua se parece mucho más a la de la Vía Láctea que a la de una galaxia elíptica clásica. Y eso desconcierta bastante a los astrónomos. Porque la Vía Láctea es una galaxia espiral, con una historia evolutiva completamente distinta.

El descubrimiento pone en duda cómo nacen las galaxias gigantes

Lo que sugiere este hallazgo es que algunas galaxias elípticas podrían haberse formado de una manera mucho más compleja y gradual de lo que indicaban los modelos actuales. Quizá crecieron lentamente mediante múltiples episodios de formación estelar. O tal vez sufrieron fusiones violentas muy tempranas capaces de alterar profundamente la distribución de sus estrellas.

En cualquier caso, J1453g parece desafiar la idea clásica de galaxias elípticas simples, compactas y formadas rápidamente en los primeros miles de millones de años del universo. Y lo interesante es que esta conclusión no surge de una simulación teórica. Surge de observar directamente cómo está distribuida la materia dentro de una galaxia extremadamente lejana.

Las lentes gravitacionales siguen convirtiéndose en una de las herramientas más poderosas de la astronomía

Un telescopio en La Palma acaba de detectar una galaxia lejana que no debería existir así según los modelos actuales. La extraña “Cruz de Einstein” está obligando a replantear cómo evolucionan las galaxias gigantes
© Quirino D’Amato.

Albert Einstein predijo hace más de un siglo que la gravedad podía curvar la luz. Hoy, las lentes gravitacionales se transformaron en una especie de “telescopio natural” que permite estudiar regiones del cosmos imposibles de analizar de otra manera.

Cada alineación gravitacional extrema ofrece información sobre masa, distribución estelar e incluso materia oscura en galaxias remotas. Y sistemas como esta Cruz de Einstein son particularmente valiosos porque la alineación casi perfecta amplifica enormemente el nivel de detalle observable.

Gracias a eso, los astrónomos pudieron estudiar una galaxia situada en una época donde el universo tenía apenas una fracción de su edad actual. Como si el cosmos hubiera dejado accidentalmente una lupa gigante apuntando hacia su propio pasado.

El universo temprano empieza a parecer mucho más extraño de lo esperado

En los últimos años, varios descubrimientos astronómicos comenzaron a generar el mismo efecto incómodo: galaxias demasiado evolucionadas, agujeros negros gigantes demasiado tempranos y estructuras cósmicas que parecen haberse formado antes de tiempo.

Ahora esta galaxia observada desde La Palma suma otro problema para las teorías actuales. Porque no solo existe demasiado pronto. También parece haber evolucionado de una forma que no encaja con lo que los modelos predicen para galaxias elípticas del universo joven. Y eso empieza a insinuar algo más grande.

Tal vez el universo temprano no era un lugar simple y ordenado donde las galaxias seguían caminos evolutivos previsibles. Quizá era un entorno mucho más dinámico, caótico y diverso de lo que la cosmología moderna había imaginado hasta ahora.

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