Si no quieres olvidar algo, mejor será que lo escribas. Tal parece que eso hacían los antiguos egipcios hace más de 2000 años con las listas de las compras, las tareas de la casa, los envíos, y más. Ahora los arqueólogos encontraron esa clase listas, junto a recibos y otros documentos. Su cantidad es impactante.
En un comunicado de prensa reciente una misión arqueológica conjunta del Ministerio de Turismo de Egipto y la Universidad de Tübingen, Alemania, anunció que entre 2005 y 2026 recogieron más de 43.000 piezas de ostraca – fragmentos de cerámica o escamas de piedra caliza utilizados por los egipcios para tomar nota en situaciones informales. Las excavaciones se hicieron en el complejo Athribis, ubicado a unos 10 kilómetros al oeste del río Nilo.
“La ostraca nos revela una asombrosa variedad de situaciones cotidianas”, dijo en el comunicado Christian Leitz, egiptólogo de Tübingen. “Este contenido de cosas del día a día nos brinda datos directos sobre las vidas de la gente de Athribis, y convierte a las piezas de ostraca en importante fuente de historia social integral de la región”.
Escribirlo casi todo
Antes del papel, las civilizaciones usaban superficies más duras para escribir, como tablillas de piedra, arcilla, o madera, además de fragmentos de huevos de avestruz. No hace falta decir que era más difícil que escribir sobre papel con un bolígrafo.
Por eso podría resultar tentadora la idea de que “anotar las cosas” era solo para propósitos especiales. Y así era, en el caso de buena parte de la escritura cuneiforme mesopotámica que se utilizó para registrar textos importantes de política, economía o religión. Sin embargo, los registros arqueológicos sugieren que no siempre era así. Por ejemplo, algunos registros cuneiformes parecen referirse a la economía personal, o al uso de alcohol en los cultos, según el Instituto para el Estudio de las Culturas Antiguas.
También, ideas
Los antiguos egipcios realmente llevaron la práctica a un nuevo nivel. Los fragmentos de ostraca en ocasiones tienen que ver con asuntos mundanos como “listas de impuestos y entregas… notas sobre actividades cotidianas, ejercicios de niños que estudiaban, textos religiosos, certificados sacerdotales que certifican la calidad de los animales para el sacrificio”, según indica Leitz.

Los fragmentos de ostraca de Athribis presentan una impresionante diversidad cultural, lingüística y temporal, afirma. Se ha rastreado la antigüedad de algunos textos al período Ptolomeico (332 a.C. hasta 30 a.C.), última era del Antiguo Egipto antes de que el imperio romano dominara la región. Por otra parte, los textos más recientes escritos en árabe presumiblemente corresponden a los siglos XI a XI d.C.
La mayoría de las inscripciones son de escritura demótica, la más común para asuntos administrativos durante los períodos Ptolemaico y romano. Pero también hay una cantidad de inscripciones en griego, y algunos casos de jeroglíficos y escritura árabe.
Seguirán excavando
Tal vez, lo más llamativo de este descubrimiento es que el equipo cree que el proyecto no ha terminado. Athribis, como sitio arqueológico, se reveló como destacado en 2019 cuando el equipo encontró una sección cercana al Templo de Ptolomeo XII. Al hallar un enorme depósito de cerámica en el lugar, el equipo amplió su rango de excavación y descubrieron unos 40.000 ostraca en la vecindad.
Dice Leitz que algunos días el equipo encontraba entre 50 y 100 fragmentos, y la enorme cantidad resulta ser algo positivo pero desafiante a la vez porque para cada fragmento se requiere la digitalización 3D completa, además de que se debe catalogar e interpretar.
“Esperamos encontrar muchos más”, dijo Leitz. “La cantidad de ostraca aumenta continuamente, y eso es alentador, pero también representa desafíos”.