El Benz Patent–Motorwage, creado por Karl Benz en 1886, fue el primer coche en la historia impulsado por un motor de combustión interna. Lo que hoy en día parecería un triciclo glorificado, hizo historia el mundo del automóvil, pero encenderlo y ponerlo a andar era algo extremadamente tedioso.

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Hoy en día coleccionistas y amantes del motor se dedican a restaurar sus propios Benz 1886, incluyendo su chasis, ruedas y, por supuesto, su motor, el cual está completamente expuesto y sin cobertura. La idea es dejarlo lo más original posible, incluyendo el complicado sistema de encendido que seguramente ocasionó más de un dolor de cabeza a los pocos que lo tenían hace 130 años, cuando necesitaban llegar rápido a algún sitio.

Imagen: DaimlerChrysler AG vía Wikimedia Commons.

Su motor era un Benz 954cc de cuatro tiempos, apenas un cilindro y 0,95 litros, lo que producía apenas unas 250 revoluciones por minuto. Su encendido consiste en una rueda en posición horizontal que debía girarse con fuerza las veces que fueran necesarias hasta que arrancara. El proceso podía tomar muchos intentos.

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Eso no detuvo a la esposa de Karl Benz, Bertha, que se convirtió en la primera conductora de un viaje en coche en la historia. Hoy en día, en cambio, encender un coche es tan sencillo como sentarte en el asiento de piloto, pisar el freno y presionar un botón. Se podría decir que una llave ya es algo retro. [YouTube vía Jalopnik]