Saltar al contenido
Ciencia

Asombroso e intrigante: Egiptólogo en París descubre mensajes secretos en el Obelisco de Luxor

Después de casi dos siglos en la Place de la Concorde, un obelisco egipcio de 3.300 años aún guarda mensajes ocultos. Un egiptólogo francés logró descifrar enigmáticos jeroglíficos nunca antes registrados, vinculados al poder divino de Ramsés II. Este hallazgo cambia lo que creíamos saber sobre este monumento antiguo.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Durante casi 200 años, uno de los obeliscos más antiguos del mundo ha permanecido en el corazón de París sin mayores novedades. Sin embargo, un reciente descubrimiento ha revelado que esta reliquia aún esconde secretos milenarios. Un experto en jeroglíficos y criptografía ha descifrado mensajes invisibles a simple vista, relacionados con la figura de uno de los faraones más poderosos del Antiguo Egipto.

Nuevas inscripciones halladas en el obelisco de Luxor

En 1830, el virrey de Egipto obsequió a Francia un obelisco de 3.300 años de antigüedad, una imponente columna de piedra con remate piramidal. Seis años más tarde, la estructura fue instalada en la famosa Place de la Concorde, donde ha permanecido desde entonces. Pese a su prominencia, ningún egiptólogo había detectado ciertos detalles escondidos en su superficie… hasta ahora.

Jean-Guillaume Olette-Pelletier, especialista en egiptología y criptografía de la Universidad Católica de París, afirma haber encontrado siete mensajes cifrados no documentados anteriormente en el obelisco del siglo XIII a. C. Según explicó a medios franceses, estos mensajes fueron diseñados para reforzar la autoridad divina del faraón Ramsés II ante las élites egipcias. Su investigación será publicada próximamente en la revista ENiM (Egipto del Nilo y del Mediterráneo).

El hallazgo fue posible en diciembre de 2021, cuando el monumento estaba rodeado de andamios debido a tareas de restauración. Esto permitió a Olette-Pelletier examinar las inscripciones cercanas al extremo superior dorado. Durante su análisis, el experto notó que al leer los jeroglíficos horizontalmente —en lugar del modo vertical habitual— comenzaban a aparecer inscripciones inéditas.

Jeroglíficos ocultos y criptografía tridimensional

Algunos de estos mensajes estaban camuflados dentro de los propios jeroglíficos mediante una técnica llamada “criptojeroglíficos”, utilizada por las élites egipcias y que solo unos pocos egiptólogos en el mundo pueden interpretar hoy. Según el portal La Brújula Verde, se estima que solo seis especialistas tienen la capacidad de descifrar este tipo de codificación.

Olette-Pelletier explicó a BFMTV que, por ejemplo, bajo una representación del dios Amón aparece una mesa de ofrendas. Esto revela una frase completa: “una ofrenda que el rey entrega al dios Amón”. Al combinar las nuevas inscripciones, surgen significados adicionales, dando lugar a una suerte de criptografía tridimensional. En total, el egiptólogo identificó siete mensajes cifrados distribuidos por las distintas caras del obelisco. Señaló que estos mensajes solo pueden comprenderse al caminar en torno al monumento y observarlo desde ciertos ángulos específicos.

En particular, cuando el obelisco estaba en su ubicación original, en la entrada del Templo de Luxor, uno de los mensajes habría sido visible desde embarcaciones que navegaban el Nilo. Esto sugiere que el mensaje, que exaltaba el poder divino de Ramsés II, estaba destinado a la nobleza que llegaba por vía fluvial. Otro jeroglífico identificado insta a realizar ofrendas divinas para calmar la ira de los dioses.

Ramsés II y la propaganda divina

Las inscripciones en su conjunto refuerzan la imagen de Ramsés II como un gobernante poderoso, victorioso, longevo y favorecido por los dioses. Estas frases, según el investigador, están inspiradas en juegos de palabras extraídos de conocidos textos en papiro. En declaraciones al medio Le Point, Olette-Pelletier afirmó: “Estos mensajes son una forma de propaganda en favor del constructor del sitio: el faraón Ramsés II”.

Ramsés II gobernó Egipto entre 1279 y 1213 a. C. y es considerado uno de los faraones más célebres de la historia egipcia. El obelisco de Luxor en París es uno de los dos que él erigió en la entrada del actual templo de Luxor; el segundo permanece en Egipto.

Este reciente hallazgo subraya que incluso los monumentos más estudiados del mundo aún pueden albergar secretos. El obelisco de París, con sus jeroglíficos invisibles a simple vista, nos recuerda que la historia aún tiene mucho por revelarnos.

Compartir esta historia

Artículos relacionados