Saltar al contenido
Ciencia

Astrónomos presencian por primera vez el despertar de un agujero negro supermasivo

Por primera vez, astrónomos registran en tiempo real cómo un agujero negro supermasivo "despierta" y comienza a devorar materia. El fenómeno, observado en una galaxia a 300 millones de años luz, genera intensos destellos de rayos X
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Por primera vez en la historia de la astronomía, científicos lograron observar en tiempo real el despertar de un agujero negro supermasivo, un fenómeno tan violento como fascinante que está ocurriendo en el núcleo de una galaxia ubicada a 300 millones de años luz de la Tierra. La secuencia fue registrada gracias al trabajo de un equipo liderado por la Universidad de Valparaíso (Chile) y al uso de instrumentos espaciales como el telescopio de rayos X XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA).

El hallazgo confirma lo que hasta ahora solo se había teorizado: estos gigantes dormidos, que habitan en el corazón de muchas galaxias, pueden activarse de manera súbita cuando comienzan a devorar materia. La galaxia en cuestión, conocida como SDSS1335+0728, mostró en 2019 un incremento inesperado de luminosidad, y desde entonces su núcleo —bautizado como Ansky— no ha dejado de emitir señales cada vez más enérgicas.

Un núcleo galáctico que despertó de su letargo

Despertar De Un Agujero Negro Supermasivo
© NASA Hubble Space Telescope – Unsplash

Durante décadas, SDSS1335+0728 no ofreció señales de interés astronómico. Pero a fines de 2019, los telescopios detectaron un aumento repentino de brillo en luz visible. Este fenómeno, que inicialmente se pensó que podía ser producto de la destrucción de una estrella cercana, siguió intensificándose con el paso del tiempo, lo cual descartó esa hipótesis, ya que estos eventos suelen durar solo días o semanas.

La verdadera sorpresa llegó en febrero de 2024, cuando un equipo encabezado por Lorena Hernández-García, de la Universidad de Valparaíso, logró detectar emisiones periódicas de rayos X provenientes del núcleo de la galaxia. Esta radiación, altamente energética, indica que el agujero negro central ha comenzado a devorar materia, probablemente gas o polvo interestelar, generando un disco de acreción que gira en espiral hasta ser absorbido por completo.

¿Qué causa estos destellos regulares de rayos X?

Despertar De Un Agujero Negro Supermasivo
© NASA Hubble Space Telescope – Unsplash

Los investigadores detectaron que los brotes de rayos X se producen con una periodicidad de 4,5 días, lo que sugiere que podría haber un objeto —quizás una estrella, un planeta o incluso otro agujero negro más pequeño— orbitando dentro del disco de material. Su paso provocaría perturbaciones regulares, generando ondas de choque extremadamente energéticas que liberan radiación en forma de rayos X.

Otra posibilidad aún más fascinante es que este objeto, al perturbar el entorno del agujero negro supermasivo, esté generando ondas gravitacionales, aquellas vibraciones del espacio-tiempo que solo pueden captarse con instrumentos altamente sensibles como los observatorios LIGO o Virgo. Hasta ahora, ninguna onda gravitacional ha sido asociada a un proceso como el de Ansky, pero los científicos no descartan que los nuevos detectores del futuro puedan llegar a captarlas.

¿Qué hace único a este agujero negro?

Lo que vuelve tan importante el caso de Ansky no es solo su despertar, sino la posibilidad de observar y medir el fenómeno mientras sucede. Según Joheen Chakraborty, uno de los científicos que participó en el estudio, cada brote de rayos X en Ansky libera 100 veces más energía que fenómenos similares registrados anteriormente. Además, el telescopio XMM-Newton ha sido crucial para detectar la radiación más tenue entre estallidos, lo que permite estimar con mayor precisión la energía total emitida.

Un nuevo capítulo en la historia del universo

El estudio de Ansky marca un hito en la astronomía moderna. No solo confirma que los agujeros negros supermasivos pueden reactivarse tras largos períodos de inactividad, sino que permite estudiar en tiempo real los efectos de su reactivación: el inicio de un proceso de alimentación que transforma por completo el entorno galáctico.

Este evento, insólito y energético, abre una nueva ventana para entender cómo evolucionan las galaxias, cómo se forman los discos de acreción y qué papel juegan estos monstruos cósmicos en la estructura del universo.

Lo que hasta hace poco era un concepto teórico hoy se convierte en evidencia observable: los gigantes dormidos del cosmos pueden despertar… y estamos empezando a entender cómo lo hacen.

[Fuente: La Vanguardia]

Compartir esta historia

Artículos relacionados