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Ciencia

Astrónomos quedan impactados: El sol emitió una misteriosa señal de radio durante 19 días consecutivos

La potente corriente de energía fue captada por cuatro naves espaciales.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El 21 de agosto de 2025 el sol emitió lo que parecía ser un pico de onda de radio, algo que parecía común y del tipo que suelen observar los astrónomos, sabiendo que en horas o días se disipará. Sin embargo, esta señal no desapareció. Los científicos la monitorearon y vieron que se extendía mucho más que cualquier otra que se hubiese registrado hasta que llegó a ser el estallido de radio solar más largo que se haya observado. 

Un equipo de investigadores analizó el evento usando los datos de cuatro misiones diferentes de la NASA que observaron la onda de radio durante unos días, a lo largo de tres ventanas de tiempo consecutivas. Este estallido de radio estableció un récord porque duró 19 días, cuando la duración más prolongada que se hubiera registrado era de cinco días.

Lo que encontró el equipo se publicó en The Astrophysical Journal Letters, y ayudó a identificar el origen exacto de la onda de radio, y podría ayudar a la ciencia a pronosticar mejor el clima espacial.

Un estallido solar

El sol es una esfera colosal de plasma supercaliente que constantemente presenta erupciones violentas. Las llamaradas solares son masivos estallidos de energía que erupcionan desde la superficie y aceleran en la atmósfera del sol unas partículas diminutas como electrones. A medida que esos electrones se mueven por el plasma del sol, envían intensa radiación en forma de ondas de radio.

Los estallidos solares de radio son de distintos tipos dependiendo de su frecuencia y duración. Este estallido de radio que marcó un récord es de categoría Tipo IV, prolongadas emisiones causadas por electrones atrapados en enormes bucles magnéticos en la corona del sol, la parte externa de su atmósfera.

El orbitador solar, sonda que observa al sol, fue el primero en observar el evento. Se trata de una sonda operada conjuntamente por la Agencia Espacial Europea y la NASA, que capta las imágenes más cercanas de nuestra estrella central. Y 12 días después la sonda solar Parker de la NASA, diseñada para volar por la atmósfera externa del sol, junto a Wind, satélite que observa la corriente de partículas en el viento solar, observaron intervalos superpuestos del estallido de radio. Un día después, el 9 de septiembre, la misión STEREO-A de la NASA que estudia la evolución de las tormentas solares, también observó el estallido.

Charla de radio

Este recientemente observado estallido de radio fue muy inusual porque duró mucho más de lo esperado, lo que sugiere que probablemente se haya originado de una fuente persistente de electrones de energía o actividad magnética en la atmósfera del sol.

El equipo que llevó a cabo el estudio está encabezado por científicos del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, en colaboración con investigadores internacionales, y en conjunto desarrollaron una nueva técnica para identificar el origen del estallido de radio. Como rastreador usaron los datos de la nave STEREO-A, que ubicó el origen cerca de una característica de la atmósfera solar que se conoce como helmet streamer.

Se trata de una estructura en la corona del sol, con la forma de un embudo y que se forma cuando el plasma solar caliente queda atrapado en gigantes bucles magnéticos que se extienden hacia afuera, con largas colas que fluyen hacia el espacio.

Los científicos tienen una teoría de por qué duró tanto este estallido de radio. Creen que hubo tres estallidos explosivos, eyecciones de masa coronal, en una misma región y que dieron origen a este evento récord.

Aunque las ondas de radio no son perjudiciales, el entorno magnético que las produjo puede dar como resultado actividad solar que sí podría afectar a naves espaciales y satélites. Por eso los científicos vigilan constantemente al sol esperando entender mejor sus estallidos para poder proteger mejor lo que los humanos hemos enviado a la órbita terrestre.

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